La Justicia santafesina dispuso el remate judicial de seis vehículos de alta gama y una embarcación pertenecientes al financista rosarino Luis Herrera, en el marco de su proceso de quiebra. La subasta se realizará este viernes en Rosario y lo recaudado se destinará a los acreedores.
Mientras la causa penal por estafas continúa su curso, la Justicia santafesina dispuso el remate judicial de los bienes secuestrados al financista rosarino Luis Herrera, quien permanece en prisión preventiva junto a sus dos hijos. La subasta se realizará este viernes, a partir de las 14, en la sede del Colegio de Martilleros de Rosario (Moreno 1546), donde los interesados podrán inscribirse de manera presencial antes del inicio del acto presentando su DNI.
El remate, ordenado por el Juzgado de 1ª Instancia de Distrito Civil y Comercial de la 4ª Nominación de Rosario, a cargo del juez Nicolás Avellaneda, se da en el marco del proceso de quiebra del empresario y no guarda relación directa con las responsabilidades penales. Lo recaudado será depositado en una cuenta judicial para integrar la masa de fondos destinada a cancelar las deudas de casi 700 acreedores reconocidos.
Los bienes en subasta
El lote incluye seis vehículos de alta gama y una embarcación de recreo:
- Porsche 911 Turbo 993 (1996): base de USD 300.000, con posibilidad de reducción a USD 168.750 si no hay oferentes.
- Velero Oceanis 321 (1995): base de USD 85.000, con piso eventual de USD 48.000.
- Audi RS3 Sportback (2018): base de USD 70.000.
- Jaguar XJR8 4.0 (2000), Nissan 370Z Roadster (2011), Volvo XC60 T6 (2012) y BMW 120 D (2013): este último con base de USD 14.500.
Si todos los lotes se venden por su precio base, la masa de la quiebra sumará aproximadamente 811,5 millones de pesos. Los compradores deberán abonar adicionalmente un 10% en concepto de comisión de martillero, en dólares estadounidenses o su equivalente en pesos según la cotización del dólar MEP.
La quiebra y el reclamo de los ahorristas
La quiebra de Herrera acumula un pasivo calculado en más de 51.000 millones de pesos, correspondientes a 689 legajos de acreedores aceptados hasta la fecha, con 14 casos aún bajo revisión. Los acreedores son clientes a quienes se les interrumpió el pago de retornos en julio de 2021, momento desde el cual el juzgado estableció un interés del 6% anual en dólares para créditos en esa moneda y la tasa activa del Banco Nación para saldos en pesos.
Según la investigación, Herrera operaba la agencia de bolsa Fernández Soljan, fundada por su suegro Paulino Fernández Soljan, utilizando el prestigio de la firma para captar fondos de particulares bajo la promesa de realizar operaciones en el mercado de futuros de Chicago con rendimientos anuales de entre 7% y 12% en dólares. Las maniobras colapsaron a fines de 2021 bajo una estructura de esquema Ponzi o piramidal, tras ser incapaz de cubrir un faltante de USD 800.000 generado por una corrida de ahorristas.
La causa penal paralela
En el fuero penal, Luis Herrera, su esposa Marcela Fernández y sus hijos Diego e Ignacio están imputados por asociación ilícita, estafas, administración fraudulenta y lavado de dinero. Las denuncias superan las 450 causas, con un perjuicio global estimado en unos 35 millones de dólares. El Ministerio Público de la Acusación decidió llevar a juicio oral un tramo de 129 causas por USD 9,8 millones, según criterios de economía procesal.
El fiscal Sebastián Narvaja solicitó una pena de 13 años de prisión para Luis Herrera, 9 años para sus hijos Diego e Ignacio, y 5 años para su esposa Marcela. Mientras se fija la fecha del juicio oral, que contará con más de 300 testigos, Herrera y sus hijos continúan en prisión preventiva.
