Decenas de miles de personas se manifestaron en varias ciudades de España para exigir soluciones a la crisis migratoria en Ceuta y cuestionar la gestión del presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
La ciudad española de Ceuta, ubicada en la costa del norte de África, celebró este 2 de septiembre su fiesta oficial en un contexto distinto al habitual, tras convertirse en el epicentro de una crisis fronteriza que el gobierno español calificó como la más grave de las últimas décadas.
En lugar de los festejos tradicionales, decenas de miles de personas se manifestaron en distintas ciudades del país para expresar su posición sobre la situación en Ceuta y sobre la gestión del presidente del gobierno, Pedro Sánchez. En Madrid, las autoridades informaron que la concurrencia alcanzó unas 50.000 personas y que se registraron algunos incidentes con la Policía. También hubo movilizaciones en Barcelona, Valencia y Sevilla.
Los manifestantes portaron banderas españolas y corearon consignas como “una Ceuta unida jamás será vencida”, pidieron la detención de Sánchez y se dirigieron a los migrantes que permanecen en el enclave con la frase “Invasores, ¡a casa!”.
El contexto de las protestas se remonta a finales de julio, cuando unas 72.000 personas ingresaron desde Marruecos a Ceuta por vía terrestre o marítima. Según datos oficiales, al menos 90 personas fallecieron durante el intento de llegar a territorio español. La mayoría de los migrantes regresó a Marruecos en los días posteriores, pero el gobierno nacional indicó que unas 5.000 personas, entre ellas 1.200 menores, permanecen en el enclave. El gobierno local de Ceuta, por su parte, sostiene que la cifra es mayor.
La llegada de los migrantes duplicó temporalmente la población de Ceuta, que cuenta con unos 84.000 habitantes. Las autoridades locales señalaron que el gobierno central no atendió señales de advertencia previas al cruce fronterizo. El líder regional de Ceuta, Juan Jesús Vivas, del Partido Popular, afirmó: “Lo que nos ha pasado no es una crisis migratoria. Lo que nos ha pasado es que ha sido vulnerada la integridad territorial de España”.
En relación con el papel de Marruecos, Pedro Sánchez defendió en reiteradas ocasiones la actuación de las autoridades marroquíes y sostuvo que colaboraron en el retorno de la mayoría de los migrantes. El lunes, el presidente del gobierno declaró que otros países habían amplificado desinformación sobre la crisis y que la difusión de contenidos falsos en redes sociales alentó a personas a dirigirse hacia la frontera.
Mientras tanto, parte de los migrantes que permanecen en Ceuta, incluidos menores no acompañados, continúan durmiendo en la vía pública o acampando en playas, a la espera de los procedimientos de alojamiento, registro y eventual retorno a Marruecos que lleva a cabo la administración.
