Cada 7 de agosto se conmemora el Día de San Cayetano, santo patrono del pan y del trabajo. La fecha recuerda el fallecimiento de Cayetano de Thiene en 1547.
Cada 7 de agosto se conmemora el Día de San Cayetano en Argentina y en el mundo. Durante esta jornada, los fieles católicos se congregan para recordar al santo patrono del pan y del trabajo con rituales y oraciones especiales.
Esta efeméride se celebra en conmemoración al fallecimiento de Cayetano de Thiene el 7 de agosto de 1547 en Nápoles. Fue canonizado como San Cayetano en 1671.
En esta fecha, es común que los fieles lleven ofrendas a las iglesias, como pan, flores y velas amarillas, como símbolo de agradecimiento al santo o como petición de trabajo y prosperidad. También se realizan rituales en las casas. Además, en esta jornada organizaciones sociales y sindicatos se movilizan bajo el lema «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo».
Cayetano de Thiene nació el 1 de octubre de 1480 en Vicenza, Italia. Durante su juventud estudió derecho en la Universidad de Padua y después de la muerte del Papa Julio II decidió dedicar su vida a la fe y convertirse en sacerdote.
Cayetano fundó la sociedad Oratorio del Amor Divino y la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, buscando la austeridad y la renovación en el clero. Se destacó por ayudar a los pobres, los enfermos y las prostitutas. También estableció un Banco Popular que concedía créditos sin interés. Por estas acciones se lo conoce como «Padre de la Providencia» y «El santo del pan y el trabajo».
San Cayetano también es recordado por intentar mantener la paz entre los pueblos. Se le reconoce haber conseguido evitar la guerra entre la República de Venecia y los Estados Pontificios.
La oración tradicional a San Cayetano es la siguiente: «Oh glorioso San Cayetano, patrono del trabajo y la providencia, Tú que siempre cuidas de aquellos que confían en la Divina Providencia, Te pido humildemente que intercedas por mí ante el trono de Dios, Y que guíes mis pasos en el camino de la virtud y la prosperidad. Tú, que experimentaste la necesidad y la dificultad en tu propia vida, Comprendes las preocupaciones y las cargas que llevo en mi corazón, Te ruego que me bendigas con tu gracia y favor, Para que pueda superar cualquier obstáculo y alcanzar la estabilidad que anhelo. Oh San Cayetano, amigo de los necesitados y consuelo de los afligidos, Te encomiendo mis deseos y necesidades en esta oración sincera, Confío en que escucharás mis peticiones y me guiarás con tu luz, Para que pueda vivir en abundancia y honrar a Dios en todas mis acciones. Te ruego, bendito San Cayetano, que mi fe y esperanza nunca flaqueen, Que en momentos de dificultad encuentre en ti consuelo y aliento, Intercede por mí ante el Todopoderoso, para que mis súplicas sean escuchadas, Y que en su infinita misericordia, Dios conceda lo que con fe te pido» .
