El gobierno de Brasil decidió que su embajador en Argentina, Julio Bittelli, no regrese a Buenos Aires y mantendrá la representación en nivel de encargado de negocios. La medida fue confirmada desde el Palacio de Planalto.
El gobierno de Brasil resolvió que Julio Bittelli, su embajador en Argentina, no regrese a la embajada en Buenos Aires. La decisión fue confirmada esta noche desde el Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo brasileño.
La medida ocurre luego de una serie de cruces públicos entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Javier Milei. En consecuencia, Brasil mantendrá su representación diplomática en Argentina en el nivel de encargado de negocios.
Cruces entre Lula y Milei
Durante una visita a San Pablo, Milei apoyó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y se refirió a Lula con términos como “ladrón, corrupto y presidiario”, y agregó que salió de prisión “por un error administrativo”.
Lula calificó la presencia de Milei en el acto como una “payasada” y advirtió que no tolerará la intromisión de dirigentes extranjeros en las elecciones de su país, previstas para el 4 de octubre.
El embajador Bittelli fue convocado a Brasil por el canciller Mauro Vieira. Su homólogo argentino, Pablo Quirno, intentó reducir el nivel del conflicto. Sin embargo, en una entrevista televisiva, Milei redobló sus declaraciones: “¿Así que el señor Lula se siente muy tocado si le digo que es un chorro? Si es ladrón, si fue presidiario…”.
Ante estas declaraciones, el gobierno brasileño entregó una nota de protesta formal al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, en la cual anunció la reducción del vínculo al nivel de encargado de negocios y la postergación sin fecha del retorno del embajador Bittelli.
Impacto en la relación bilateral
La decisión de las autoridades brasileñas afecta el vínculo entre Argentina y Brasil, principal socio sudamericano, y también tendría impacto en el Mercosur.
