A 24 horas de la entrada en vigencia de la digitalización de trámites provinciales, un desperfecto técnico dejó fuera de servicio la página web oficial por un problema con el suministro energético.
A 24 horas de que entrase en vigencia en Santa Fe la instrumentación de la digitalización de todos los trámites provinciales, un desperfecto técnico dejó fuera de servicio la página web oficial. El inconveniente no se produjo por una eventual sobrecarga del sistema, sino por un problema con el suministro energético.
Según fuentes consultadas por El Litoral, la deficiencia se generó a partir de una maniobra realizada para la instalación del sistema Lince, que demanda una potencia energética significativamente superior a la que requieren otro tipo de gestiones. En la operación por conectar una segunda línea de provisión energética, se terminó desconectando la primera, lo que implicó que todo el edificio del Centro de Cómputos de la provincia (Data Center) quedase sin suministro eléctrico. «Era una maniobra riesgosa», se admitió.
No se trató de un problema asociado a la Empresa Provincial de la Energía, ya que dentro del edificio funciona una subestación interna y propia que garantiza la provisión para todo el sistema. Fue un problema de potencia.
La falla provocó que saliese de servicio la página web del gobierno, aunque no se vieron afectadas en ningún momento las comunicaciones para servicios esenciales y críticos como el 911 o el 107. Entre la tarde y noche del jueves y madrugada de este viernes, operarios e informáticos trabajaron para recuperar el servicio. El restablecimiento es progresivo: lograron recuperar algunas funciones aunque permanecía aún inoperativo el portal ciudadano a través de la web. Los trámites estaban habilitados mediante la app. Según estimaron, en el transcurso de la tarde de hoy el sistema sería rehabilitado por completo.
El sistema Lince funciona mediante inteligencia artificial aplicada al análisis de videovigilancia. Procesa grandes volúmenes de imágenes provenientes de cámaras de seguridad y permite detectar recorridos, movimientos, coincidencias y patrones vinculados a hechos delictivos. Es una de las herramientas que ha incorporado el Ministerio de Seguridad para su política de persecución criminal. En el caso de la ciudad de Santa Fe, implicó sumar dos mil cámaras nuevas al sistema tradicional que ya contaba con 600 dispositivos.
