El municipio de Rosario y el Movimiento Solidario Rosario firmaron un convenio para que personas sancionadas por infracciones realicen tareas comunitarias en reemplazo de multas económicas.
Quienes infrinjan las normas de tránsito, alteren la convivencia con transgresiones o cometan otras infracciones podrán ser pasibles de una sanción no pecuniaria si un juez municipal de Faltas lo dispone, según lo establece el Código de Convivencia. La actual gestión del director de Seguridad Vial, Gustavo Adda, ubicó esta modalidad como política de gestión.
En ese marco, el Movimiento Solidario Rosario (MSR) y la Municipalidad de Rosario firmaron un convenio de colaboración con el objetivo de incorporar a la organización social al esquema de cumplimiento de multas no económicas. Las personas que hayan cometido infracciones podrán retribuir a la comunidad mediante tareas solidarias.
Quienes acepten este régimen deberán atender la logística de comedores y merenderos, participar de los operativos nocturnos de reparto de viandas a personas en situación de calle o convertirse en ayudantes de cocina. “Hay mucho por hacer, y todos serán bienvenidos”, declaró Richard Camarasa, titular del MSR.
El acuerdo, suscripto entre el Ejecutivo municipal y la organización solidaria rosarina, establece un marco de trabajo conjunto para desarrollar acciones comunitarias vinculadas a la prestación de servicios por parte de personas alcanzadas por sanciones determinadas por los juzgados municipales de faltas.
Entre las tareas previstas, siempre que el juez así lo determine, se encuentran acciones de logística, traslado de mercaderías, colaboración en cocina, empaque de alimentos, carga y descarga de insumos, y otras actividades comunitarias orientadas a fortalecer la asistencia en comedores y espacios sociales. Además, los infractores podrán participar de las recorridas nocturnas entregando viandas a personas en situación de calle, ser ayudantes de cocina y revolver la olla en algún fuego de un centro social.
“Firmamos el convenio de colaboración con Movimiento Solidario Rosario para que la ONG se incorpore a nuestro esquema de sanciones no pecuniarias. En este caso, una entidad solidaria que tiene mucho trabajo y que sumará distintas acciones que vamos a ir implementando en el transcurso del cumplimiento de este convenio”, expresó el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale.
A su turno, Adda remarcó el valor reparador de esta modalidad: “Lo que se busca es retribuir a la comunidad lo que se le ha potencialmente quitado”, sostuvo.
También se señaló que el juez, en casos de gravedad, además de la multa económica o en cuestiones complejas, tiene más herramientas para ordenar al infractor realizar una tarea para la comunidad.
“Son todos bienvenidos, hay mucho por hacer”, declaró el coordinador general del MSR, Richard Camarasa. Camarasa valoró el alcance social del acuerdo y el impacto que puede generar en la construcción de ciudadanía. “Siempre suma y viene bien dar una mano, en este caso es un aporte más a las múltiples tareas sociales que nuestro movimiento lleva adelante”, destacó. Indicó que las tareas comunitarias se irán realizando dependiendo la gravedad de la infracción. “Serán las horas a cumplir en acciones que signifiquen un aporte social a la comunidad”, subrayó.
De la firma del convenio participaron también la subsecretaria de Legal y Técnica de la Municipalidad de Rosario, Juliana Conti, y el administrador general del Tribunal de Faltas de Rosario, Gastón Laville. Conti indicó que “el convenio está vigente para cuando los jueces puedan optar por este tipo de sanción comunitaria. Les informamos cuáles son las actividades del MSR”, remarcó. Laville señaló que “en un principio las faltas que por cuestiones económicas a pedido del infractor y con ciertos requisitos a evaluar por el juez podrían incluirse en esta posibilidad. El infractor lo puede pedir y el juez evaluará habilitar la posibilidad”.
La descripción de cada infracción habilita esta opción y luego, en razón de tareas educativas o talleres, se podrá juzgar como una sanción accesoria.
“Este convenio representa un paso muy importante porque pone en valor algo que para nosotros es esencial: la solidaridad como herramienta de transformación social. Creemos que una ciudad mejor se construye con compromiso, responsabilidad y participación ciudadana. Que más personas puedan involucrarse en acciones comunitarias no solo fortalece el trabajo cotidiano de nuestras organizaciones, sino que también ayuda a generar conciencia sobre la importancia de aportar al bien común y construir una Rosario más humana, solidaria e integrada”, afirmó Camarasa.
El nuevo Código vigente desde 2022 incluye la opción de sancionar al infractor con la reparación o remediación de los hechos, con tareas o acciones ejemplificadoras que generen conciencia ciudadana. Para resumir el concepto, Adda había mencionado: “El órgano más sensible de muchos individuos es el bolsillo, pero el bien más preciado es el tiempo. Y en vez de pagar con dinero, el infractor resarcirá con acciones en forma proporcional al daño ocasionado”.
