Alejandro Martin, arquitecto y artista callejero de 61 años, asiste al Cine Lumière de Rosario desde los 16 años. Durante la 31° edición del festival, compartió su vínculo con el cine, la pintura y la escritura.
El 31° Festival de Cine Latinoamericano Rosario se desarrolló en el Cine Lumière del barrio rosarino. Durante una de las noches del evento, Alejandro Martin, vecino de Ludueña, de 61 años, se presentó en el lugar con un bolso, una carpeta de hojas escritas a mano, dos libros de bocetos y un folio con pinturas. Saludó a empleados y asistentes mientras la fila de ingreso se extendía hasta la calle.
Martin es arquitecto, artista callejero y asiste al Lumière desde los 16 años. Durante la espera, mostró su nuevo libro sobre La Forestal, escrito a mano, con dibujos y anotaciones. Afirmó haber pintado más de seiscientos cuadros y haber montado su taller ambulante en plazas y peatonales de Rosario. Dijo que no usa reloj, que se levanta y acuesta con el sol, y que no tiene celular porque lo pisó.
Consultado sobre por qué sigue asistiendo al cine durante cuatro décadas, Martin declaró: “El cine es muy bueno porque abre la cabeza. Genera endorfinas psíquicas. La pintura, la escritura y el cine me salvan del Alzheimer y del Parkinson”. También expresó su deseo de “seguir con lo que hago. Porque hago lo que me gusta”.
Martin ingresó a la sala para la proyección de la película “Muña Muña”, de la directora Paula Morel Kristof. Se ubicó en la primera fila, como afirmó hacerlo desde hace cuarenta años.
