Pablo Rodríguez Jauregui fundó la Escuela para Animadores de Rosario (EPA) en 2006. El 31° Festival Latinoamericano de Cine incluyó por primera vez un largometraje animado en competencia. La Cinemateca Municipal recibió 350 obras de Caloi.
Pablo Rodríguez Jauregui, animador rosarino, viajó a Buenos Aires para entregar un sobre con bocetos a Caloi, conductor del programa Caloi en su tinta en ATC TV. Años después, en 2006, fundó la Escuela para Animadores de la ciudad de Rosario (EPA), una institución de educación no formal que depende del Punto Audiovisual Cine Lumière. La EPA cuenta con más de 430 egresados y es una de las tres únicas opciones públicas para estudiar animación en el país.
El 31° Festival Latinoamericano de Cine proyectó el lunes 1° de junio a las 20.30 horas Coração das Trevas, la primera película animada en participar en la competencia de largometrajes del festival. De los 240 largometrajes recibidos por los programadores, solo uno era animado. De los 684 cortometrajes recibidos, cinco participan en la competencia de cortometrajes latinoamericanos, entre ellos Criaturas del Paraná, de producción rosarina.
Gustavo Escalante, curador del festival, afirmó que “la animación tiene mucho prejuicio encima” y que “hacer un largometraje de animación es caro, pero permite libertad plástica estética”. Señaló que películas de acción real con efectos digitales, como Los Vengadores, “son casi animadas”.
Durante la primera proyección de Coração das Trevas, a los diez minutos, luces rojas de la sala comenzaron a hacer intermitencias, agudizando el clima de tensión de la escena.
Un grupo de estudiantes de animación de Rosario expresó opiniones diversas sobre la película. Una estudiante emitió una onomatopeya dudosa, mientras otros dos afirmaron que les gustó. La estudiante mencionó que al día siguiente se proyectaría un corto de animación de la escuela de la ciudad.
Pablo Rodríguez Jauregui declaró que para hablar de animación en Rosario “primero hay que hablar de Luis Bras” y envió un enlace al canal de YouTube “LUIS RICARDO BRAS_pionero de la animación rosarina”. Javier Cossalter, licenciado en Artes e investigador de Cine Latinoamericano, explicó que Bras “se acercó al cine a principios de los sesenta de manera autodidacta, explorando técnicas artesanales de intervención directa sobre el material sensible sin el uso de la cámara, animación cuadro a cuadro”. Bras tenía un taller llamado El sótano, en San Lorenzo y Corrientes, que fue semillero de animadores como Rodríguez Jauregui.
El sábado 18 de abril de 2026, la Cinemateca Municipal de Rosario recibió 350 obras de Caloi, donadas por María Verónica Ramírez, productora y esposa del dibujante. Las obras incluyen formatos VHS, U-Matic y Betacam.
