El emprendimiento gastronómico Fortunata, liderado por Yanina Botti y el chef Paco Matar, inició operaciones en la esquina de Galindo y Fuerza Aérea de Funes. En su primera etapa funciona una fábrica de pastas artesanales y se prevé la apertura de un restaurante para cenas exclusivas en el piso superior durante la primavera.
Funes, Santa Fe. En los últimos años, la ciudad de Funes consolidó una fuerte impronta comercial vinculada a su crecimiento demográfico y constructivo. En ese contexto, la emprendedora Yanina Botti y el chef rosarino Paco Matar inauguraron Fortunata, un espacio gastronómico ubicado en la esquina de Galindo y Fuerza Aérea. El local abrió sus puertas una semana atrás con un formato que combina una fábrica de pastas artesanales y productos italianos en planta baja, y un restaurante para cenas exclusivas en el piso superior, que comenzará a funcionar entre septiembre y octubre.
En declaraciones a Negocios de La Capital, Botti explicó que la apertura se realizó de manera escalonada. “La idea fue enfocarnos primero en las pastas para aprovechar esta época del año y, al mismo tiempo, contar con el tiempo necesario para desarrollar la propuesta gastronómica del restaurante”, afirmó. Durante el primer fin de semana, la producción se agotó en pocas horas, superando las expectativas iniciales.
El proyecto surgió a partir de la relación previa entre Botti y Matar, quien se desempeñaba como chef en su domicilio. Matar cuenta con experiencia en cocinas como el Metropolitano, la cadena hotelera Solans y el restaurante Nicoletta en Madrid. Su último proyecto en Rosario fue Planta Baja, un restaurante de cenas por pasos que cerró para dar paso a Fortunata.
La elección del local respondió a la cercanía con barrios privados como San Marino y San Sebastián, y a la posibilidad de intervenir en el armado del espacio, que se encontraba en obra. “Estamos en la entrada a Funes, una zona que viene creciendo en movimiento comercial”, señaló Botti. El segmento objetivo es ABC1.
En la fábrica se producen casi 800 kilos de pasta por día, con dos turnos activos y planes para sumar un tercero. Matar destacó el uso de tecnología y materia prima de calidad. Entre las especialidades se incluyen tagliolini, tagliatelle, fettuccine, pastas con masas de espinaca, remolacha y tinta de calamar, ñoquis de papa, espinaca y zapallo, ravioles de ricota y nuez, picaña y espinaca, y sorrentinos de zapallo y mozzarella o jamón y queso. La oferta es dinámica y se incorporarán sabores gourmet en cantidades limitadas.
Además, el local cuenta con una máquina extrusora para pastas secas como penne rigate, rigatoni y fusilli. Se comercializan salsas listas para usar envasadas al vacío, postres y una selección de productos italianos importados. El horario de atención es de lunes a sábado de 9 a 13 y de 16 a 20, y domingos de 8 a 14. El restaurante ofrecerá pastas, carnes y pescados, con porciones abundantes y una carta acotada.
