La detención de nueve efectivos de la Policía de Acción Táctica de Rosario, ocurrida en junio de 2026, expone una investigación por tentativa de homicidio, falsedad ideológica y otros delitos. El hecho se remonta a mayo de 2024, cuando un hombre fue rociado con alcohol y quemado por agentes que intentaban incriminarlo con una mochila de estupefacientes.
La Unidad de Asuntos Internos de la Policía de Santa Fe detuvo a nueve agentes de la Policía de Acción Táctica (PAT) de Rosario, acusados de haber prendido fuego a un hombre en mayo de 2024 y de haber adulterado el acta del procedimiento para encubrir el hecho. La investigación está a cargo del fiscal provincial Pablo Socca.
Según la denuncia, los policías detuvieron a la víctima el 27 de mayo de 2024 en la zona norte de Rosario, en la calle Larrechea del barrio Parque Casas. Los agentes lo subieron a la fuerza a una camioneta, lo llevaron a una vivienda y lo obligaron a hacerse cargo de una mochila con estupefacientes. Para intimidarlo, le rociaron la cabeza con alcohol etílico y, tras amenazarlo con un encendedor, le prendieron fuego. La víctima, de 42 años, metió la cabeza en un inodoro para apagar las llamas, pero sufrió heridas que requirieron una traqueotomía y lo dejaron sin habla durante un período.
En el parte oficial, los policías informaron al 911 que habían detenido a cuatro hombres que intentaban huir y que uno de ellos, al intentar quemar la mochila, se había prendido fuego accidentalmente. Sin embargo, la declaración de la víctima, realizada por escrito debido a su traqueotomía, contradice esa versión. El fiscal Socca sostiene que los agentes armaron la causa para justificar el secuestro de la mochila, que quedó intacta.
Entre los detenidos se encuentra el suboficial Jesús Balais, quien ya había sido condenado a siete años de prisión en una causa federal por un allanamiento ilegal ocurrido en agosto de 2024. En aquel caso, Balais y otros seis policías allanaron sin orden judicial una vivienda en la calle Forest al 5600, donde robaron al menos 4 kilos de cocaína y 6 mil dólares. La Fiscalía federal advirtió entonces que los agentes aplicaban torturas de forma habitual, incluyendo el uso de picana eléctrica, para obtener información.
Los otros ocho detenidos son David Zeballos, Omar Cabral, Juan José González, Maximiliano Ortiz, Maximiliano Cuevas, Isaías Basualdo, Estela Berón y María Eugenia Núñez. En los próximos días serán imputados por tentativa de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento y por ser funcionarios; falsedad ideológica de instrumento público; amenazas coactivas; encubrimiento agravado e incumplimiento de deberes de funcionario público.
