El fallecimiento de Carlos «Indio» Solari reavivó el interés público sobre el Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas. Un equipo de científicos rosarinos investiga posibles terapias.
Carlos «Indio» Solari, ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció. El músico convivía con la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo que él mismo hizo público durante un recital en Tandil en 2017. «El Parkinson me está pisando los talones», declaró entonces ante sus seguidores.
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa progresiva del sistema nervioso central. Se produce por la pérdida de neuronas que fabrican dopamina, sustancia química esencial para coordinar los movimientos del cuerpo. Los síntomas incluyen temblores, lentitud de movimientos, rigidez muscular, alteraciones del equilibrio y dificultades para caminar. También pueden presentarse trastornos del sueño, depresión, ansiedad, pérdida del olfato o problemas cognitivos. Aunque suele diagnosticarse después de los 60 años, existen casos de inicio temprano. Actualmente no tiene cura definitiva; los tratamientos disponibles buscan controlar los síntomas y retrasar el avance de la enfermedad.
Según estimaciones internacionales, para 2030 podría haber alrededor de 12 millones de personas afectadas en todo el mundo. El envejecimiento poblacional es uno de los principales factores detrás de este aumento.
En Rosario, un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, Conicet-UNR), liderado por Claudia Banchio, estudia el potencial de los exosomas para proteger neuronas dañadas por enfermedades neurodegenerativas. Los exosomas son pequeñas vesículas que las células utilizan para comunicarse, transportando proteínas, lípidos y material genético. Según resultados publicados en la revista Scientific Reports, los exosomas lograron aumentar la supervivencia de neuronas afectadas por modelos experimentales de Parkinson y reducir procesos asociados al envejecimiento celular. «Somos cautos, pero tenemos evidencia», afirmó Banchio. Los investigadores observaron que los exosomas favorecen la diferenciación de células madre hacia neuronas y generan efectos neuroprotectores, disminuyendo el estrés oxidativo. Actualmente el equipo trabaja en modelos animales y busca financiamiento para avanzar hacia etapas preclínicas.
Solari anunció su diagnóstico en 2017, contribuyendo a visibilizar una enfermedad que muchas veces permanece oculta. A lo largo de los años continuó componiendo y grabando música a pesar de las limitaciones impuestas por el Parkinson.
