La música independiente Barbi Recanati se presenta este jueves 28 de mayo en Casa Brava (Ricchieri 120) en Rosario, antes de iniciar una gira europea. En diálogo con La Capital, habló sobre su tercer disco solista «Único y Nuestro», la autogestión y el contexto actual para las artistas mujeres y disidencias.
Barbi Recanati, figura de la escena musical independiente argentina, se presentará este jueves 28 de mayo en Casa Brava (Ricchieri 120) en Rosario, acompañada por su banda, antes de emprender una gira por Europa. La salida en septiembre pasado de “Único y Nuestro”, su tercer disco solista, es el eje del show.
“La verdad que es bastante especial, porque nos pasaron muchas cosas. Apenas arrancó el disco, pasamos de ser cinco arriba del escenario a ser cuatro. Estamos como con Ine (Copertino) que toca bajo y teclados. Y Tomi, el baterista, fue papá. Nosotros somos muy de que el ritmo personal y humano nuestro va guiando las giras. Entonces, fue como todo muy movilizante para nosotros desde que salió ‘Único y Nuestro’”, afirmó Recanati en diálogo con La Capital.
“En esos primeros shows de la gira, como que estábamos todavía aprendiendo a hacer las canciones. Y de repente ayer nos juntamos a ensayar y dijimos: ‘Che, ahora sí, era es esto el disco’. Nos pasa que nos cuesta mucho dejar una canción del disco afuera, lo estamos tocando prácticamente entero en vivo porque estamos muy fans del disco. Eso es algo que me hace muy feliz y me hace muy bien, que es sacar un disco y tener más ganas de tocar ese disco que todo lo anterior. Eso genera algo en el vivo. Las personas que nos van a ver hoy en Rosario van ver algo que nunca vieron, por más que hayan estado en el show anterior”, agregó la artista.
Hace unas semanas, publicaron junto a Lucy Patané una versión acústica de “Paseo”, canción de She-Devils, banda punk de los noventas y primeros dos mil. La versión fue subida a Bandcamp, plataforma que permite comprar directamente los discos o temas. “Creo que She-Devils generó en un montón de músicas de mi generación una caja de herramientas para poder hacer música, y arte en general, en este contexto particular de Argentina en 2026. Entonces, sacás esa caja de herramientas y decís: ‘Bueno, hoy más que nunca voy con estas herramientas, que son todas las que tengo’”, sostuvo.
En un contexto global de avance de las derechas reaccionarias y retroceso de los derechos de las mujeres y personas LGBTIQ+, Recanati afirmó: “Uno de los recuerdos para mí más clave, que también lo viví con Kumbia Queers, es verlas a ellas en un escenario siendo muy insultadas o bardeadas. Que les tiren un botellazo y ellas estén ahí paradas tocando. Hoy tal vez estamos todos con las redes sociales y con qué nos dicen y qué nos comentan, y te das cuenta que esto siempre fue así. Y de hecho antes el espacio físico estaba mucho más habilitado que ahora para esas agresiones y era mucho más heavy”.
“Aparecen cada vez más nuevas generaciones de artistas y las normas con las que se manejan en el circuito son muy distintas a las de hace de veinte, veinticinco años. A mí me da como un respiro de agradecimiento eso. Siento que se habla mucho de si dimos pasos para atrás, si no sirvió de nada toda la lucha de los últimos años años, y cuando miras un poco más allá de los últimos seis u ocho años, las cosas cambiaron radicalmente para bien”, declaró.
En cuanto a la autogestión y el contexto económico, Recanati indicó: “Mis estrategias son todas estrategias para sobrevivir al fracaso, no al éxito. A mí eso es lo que me hace bien como artista y me hace feliz y hace que yo pueda hacer lo que quiero como quiero. En este momento en 2026, mi mayor objetivo no es tocar en tal festival o ganar tal premio, mi mayor objetivo es encontrar la forma de que vender 250 entradas sea suficiente como para solventar gastos, que es algo que hace tres años no era un problema. Hace 3 años con 250 entradas bancabas el show y el show siguiente. Hoy no te alcanza para cubrir los gastos para poder llevar al equipo de trabajo a otra provincia”.
“Y lo del sold out, es algo que te pasa una vez, dos veces. Es como encontrarte plata en la calle. Pensar que la vara es el sold out es el error más grande para mí de muchas bandas cercanas a mí, que tocan en un lugar, les va bien y después van a uno más grande como si fuera una estrategia de crecimiento. Y después se van a dormir con una sensación de fracaso porque vendieron 500 entradas más que el año pasado, pero mil entradas menos de las que habían apuntado vender. O sea, es una locura”, argumentó.
“Una de las cosas más importantes para mí de la autogestión no tiene que ver con no estar con un sello discográfico o no tener financiamiento. También tiene que ver con no tener un equipo de personas alrededor que te están diciendo todo el tiempo que te tiene que ir mejor de lo que te va. Eso para mí es lo más importante que tiene que escuchar un artista. Porque ahí lo que tenés al lado es una persona que te está psicopateando constantemente diciéndote que no sos suficiente, que es lo que hace el sistema todo el tiempo con todo el mundo”, sumó.
“Me cuesta verme como referente porque en realidad creo que lo que yo más hago es cuestionarme cada paso en relación a lo que pasa alrededor. Me encanta hablar del tema y me encanta debatir con otras personas y que se construya un espacio para para poder preguntar y respondernos todos los días cosas distintas. Yo sé que eso hace que la mayoría de la gente corra y yo viva gateando. Pero hacer algo que yo considero que está mal me perturba mucho más que cualquier consecuencia positiva profesional que eso puede tener. Cuando me dicen referente me da risa porque yo estoy tipo todo el tiempo queriendo hablar con gente del tema y encontrar nuevas estrategias y espacios. Sí me pasó que el último tiempo me encontré tal vez acompañando a otras personas en cómo gestionar sus carreras desde un lado más alternativo al tradicional. Eso es en lo único que me siento un poco más realizada. En decir: ‘esto me sale bien’”, cerró.
