Profesionales de la salud se movilizaron este miércoles en el centro de Rosario en el marco de la primera Marcha Federal de Salud, con reclamos sobre el sistema sanitario.
Profesionales de la salud marcharon este miércoles en el centro de Rosario en el marco de la primera Marcha Federal de Salud, que se replicó en las principales ciudades del país.
La marcha comenzó en la Plaza 25 de Mayo y llegó por Laprida hasta el Nodo de Salud de Rosario en Rioja 825. Desde allí tomaron Maipú y llevaron su reclamo hasta Santa Fe, para luego girar por Sarmiento hasta la sede del Pami I. En la marcha participaron gremios como Siprus y ATE, así como referentes de colegios profesionales, facultades, organizaciones sanitarias, sociales y estudiantiles.
Jerónimo Ainsuain, presidente de Siprus, declaró: “El sistema de salud está roto, pero estamos a tiempo”. También afirmó que “ya está roto el sistema de salud, pero estamos a tiempo de tomar algunas medidas que permitan dar marcha atrás con el cierre del Plan Remediar y el plan de inmunizaciones para tener al 80% de la población vacunada”.
Durante la movilización se expresaron rechazos a la reforma de la ley de salud mental, a los recortes en el Pami, al ajuste en el programa de discapacidad y a la reducción en formación y residencias médicas. Ainsuain sostuvo: “El problema es que cada vez es más difícil conseguir profesionales formados y capacitados que quieran trabajar con los honorarios y condiciones que se ofrecen del sistema de salud”.
Según el gremialista, un profesional de la salud en el sistema público cobra en promedio 1.5 millones de pesos, mientras que un trabajador en el sector privado percibe unos 8 mil pesos por consulta médica “y se paga a 90 días”.
Ainsuain aseguró que el gobierno nacional anunció un recorte de 63 mil millones de pesos en las partidas destinadas al sistema público, correspondientes a diferentes programas para 2026. Añadió que en 2025 se ejecutó un 40% menos del presupuesto de 2024, al que se suma un recorte en 2024 del 12% en el presupuesto sanitario nacional respecto a 2023.
“En 2024 recortaron los medicamentos de Pami y un año después tuviste un aumento del 200% de internaciones por descompensación de diabetes”, apuntó el referente de Siprus. Según el sindicato, los recortes en salud se traducen en dificultades para que los pacientes accedan a su tratamiento, más demoras y una peor calidad en la atención.
Ainsuain señaló que los hospitales y salas de atención primaria resisten “a costa del esfuerzo de miles de profesionales que resisten a esta presión, pero todo tiene un límite”. Remarcó que Argentina “tiene una tradición sanitarista muy importante donde siempre se le garantizó la salud a cualquier persona y donde las personas no tienen que hipotecar su casa por un tratamiento”.
El planteamiento del gremio es que “en vez de corregir los problemas estructurales que se vienen arrastrando o en vez de mejorar lo que funciona mal, el gobierno recorta en algo básico dejando de lado a la salud como derecho universal e imponiendo una lógica mercantil”.
