El fiscal federal Matías Di Lello imputó al presidente, al director y a un médico de la Clínica Centro SA de Pergamino por facturar más de 200 prestaciones médicas falsas al Pami entre abril y diciembre de 2024. La denuncia de una paciente que detectó órdenes inexistentes en su historial inició la investigación.
Un fiscal federal acusó al presidente, al director y a un médico de una clínica privada de Pergamino de defraudar al Pami mediante la facturación de casi 200 órdenes de consultas y prácticas médicas que nunca fueron realizadas. Las imputaciones fueron formalizadas la semana pasada por el fiscal federal de San Nicolás, Matías Di Lello, quien señaló a los directivos de la Clínica Centro SA como coautores de defraudación en perjuicio de la administración pública, y al médico como partícipe necesario del mismo delito.
Según la investigación, las maniobras ocurrieron entre abril y diciembre de 2024, aunque los investigadores no descartan que haya más casos. El juez federal Carlos Villafuerte Ruzo ordenó una caución real de 10 millones de pesos para cada uno de los imputados y les prohibió salir del país por 90 días.
El caso se inició en marzo de 2025 a partir de la denuncia de una paciente que, a través de un correo electrónico, informó que en su historial de la aplicación de Pami figuraban diversos estudios ordenados por su médico de cabecera que nunca se había realizado, y mucho menos en la Clínica Centro de Pergamino. La mujer acompañó su denuncia con capturas de pantalla que mostraban al menos seis órdenes médicas recetadas en septiembre de 2024.
La investigación, iniciada por el fiscal federal Javier Arzubi Calvo, requirió informes al Pami para verificar los montos erogados por esas prácticas. Se detectaron maniobras similares con otros afiliados, a quienes se les habían recetado órdenes médicas electrónicas (Omes) de consulta y prácticas no realizadas. Se analizaron Omes de 28 afiliados y se constató que más de la mitad fueron emitidas por el médico imputado a 14 de esos pacientes.
Por ejemplo, entre junio y agosto de 2024, este médico emitió 87 órdenes para electrocardiogramas, radiografías de tórax o abdomen con el diagnóstico de “control general de salud de rutina de subpoblaciones definidas”. Si bien hasta ahora hay elementos para probar su participación, no se descarta que otros profesionales hayan incurrido en maniobras similares, por lo que la investigación sigue abierta.
El presidente y el director de la clínica fueron imputados por validar y facturar 191 Omes no realizadas entre abril y diciembre de 2024. Al médico, responsable del área de internación hasta noviembre de 2025, se le achacó haber emitido 110 Omes que no se efectuaron y fueron cobradas por la clínica. Según la evidencia, estas maniobras implicaron un perjuicio para Pami de al menos 1.644.662,37 pesos.
El fiscal Di Lello indicó que los directivos se valieron de Omes emitidas por distintos médicos de Pergamino, usando datos de afiliados de Pami que no se atendían con ellos, que no sufrían patologías que ameritaran tales estudios y que jamás habían ido a esa clínica. Los afiliados afectados fueron consultados telefónicamente y se constató que esas prácticas y consultas médicas jamás existieron.
Se incorporó a la evidencia un informe de auditoría de agosto de 2024 que indicaba que la clínica no estaba en condiciones de brindar las prestaciones convenidas con Pami por incumplimientos en documentación, falta de personal, equipamiento y normas en servicios complementarios. Además, en un allanamiento no se encontraron historias clínicas de los pacientes, como exige la ley. Testimonios de pacientes confirmaron que no asistían a esa institución por la mala atención y preferían el hospital público. Según Di Lello, esto demuestra que “las prácticas adjudicadas a la clínica no existieron y por ende se transmitieron falsamente”.
