Olimpia, dirigido por el exfutbolista y exentrenador de Rosario Central, podría consagrarse campeón del torneo Apertura 2026 este domingo si vence a Sportivo Ameliano y Cerro Porteño no suma de a tres.
La mayoría de los torneos de las ligas sudamericanas están entrando en etapa de definición. En Paraguay, el torneo Apertura 2026 ya consumió 18 de 22 fechas, y Olimpia lidera con una ventaja de ocho puntos sobre Cerro Porteño, su eterno rival. El equipo dirigido por el rosarino Pablo «Vitamina» Sánchez podría dar la vuelta olímpica este mismo fin de semana.
La diferencia se amplió luego de que la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) diera por terminado el clásico del domingo pasado con un 3-0 a favor de Olimpia, tras incidentes entre facciones de la barrabrava de Cerro Porteño y la policía. El partido se había suspendido a los 30 minutos de juego.
Este domingo, ambos equipos jugarán a la misma hora (9.30). Olimpia será local ante Sportivo Ameliano (tercero, a 13 puntos) y Cerro Porteño visitará a Deportivo Recoleta (mitad de tabla hacia abajo). Si Olimpia gana y Cerro Porteño empata o pierde, el «Decano» se consagrará campeón. Cualquier otra combinación lo dejará al borde del título, con cuatro fechas por jugar.
No sería la primera vuelta olímpica de «Vitamina» Sánchez como entrenador. En 2013 ascendió a primera división con Universidad de Concepción (Chile), en 2024 ganó la Liga Pro de Ecuador con Liga Deportiva Universitaria de Quito, y en 2025 conquistó la Supercopa de Ecuador con el mismo equipo. Como futbolista, fue campeón de la Copa Conmebol con Rosario Central en 1995, tras remontar un 0-4 en contra ante Atlético Mineiro.
Olimpia también compite en la Copa Sudamericana, donde suma cuatro puntos en el grupo, igualando con Vasco da Gama y Audax Italiano. La derrota más dura del rosarino desde su llegada a Paraguay, en diciembre de 2025, fue el 3-0 sufrido ante Vasco da Gama en Río de Janeiro.
El otro técnico con pasado canalla en el campeonato es Ariel Holan, actual entrenador de Cerro Porteño, que buscará evitar la consagración de su rival.
