El presidente Javier Milei viajó a Mar del Plata para sumarse a maniobras navales con Estados Unidos, autorizadas por decreto pese a la exigencia constitucional de aprobación del Congreso.
El presidente Javier Milei se trasladó este jueves a Mar del Plata para participar de ejercicios navales conjuntos con Estados Unidos, tras la llegada del portaaviones estadounidense USS Nimitz a la región. La actividad militar, organizada por el Comando Sur de Estados Unidos y la Embajada estadounidense junto a la Armada Argentina, se desarrolla en aguas del Atlántico Sur, frente a las costas de Mar del Plata y Necochea.
Según fuentes oficiales, los ejercicios incluyen operaciones de búsqueda y rescate, defensa aérea con aviones F-18 y tácticas navales en columna. El objetivo declarado es reforzar la cooperación militar y la interoperabilidad entre ambas fuerzas. Milei llegó a bordo de un Grumman C-2 Greyhound, la aeronave de transporte que opera desde y hacia la cubierta del portaaviones.
El mandatario estuvo acompañado por el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro de Defensa, Carlos Presti; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare; y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay. El arribo coincidió con una demostración aérea de F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk, como parte del último día de maniobras.
Sin embargo, la realización de estos ejercicios genera controversia en el plano legal. El artículo 75, inciso 28 de la Constitución Nacional establece que este tipo de actividades militares con fuerzas extranjeras deben ser autorizadas por el Congreso. En este caso, el Poder Ejecutivo las habilitó mediante un decreto, sin pasar por el debate legislativo. La situación refleja el alineamiento geopolítico del Gobierno libertario con la administración de Donald Trump.
