La Policía Federal realizó más de 140 allanamientos en doce provincias, incluida Santa Fe, y detuvo a 35 personas. La organización utilizaba testaferros y exempleados del Renar para desviar armas al mercado negro.
La Policía Federal Argentina (PFA) llevó a cabo más de 140 allanamientos en doce provincias, entre ellas Santa Fe, y detuvo a 35 personas en el marco del operativo “Armas sin fronteras”. La investigación, que duró más de dos años, permitió desarticular una red dedicada a la compra legal de armas para luego introducirlas en el mercado negro.
Según informó el Ministerio de Seguridad de la Nación, la causa se inició a partir de una denuncia del Registro Nacional de Armas (Renar) que alertaba sobre maniobras irregulares en la adquisición de armamento. Los allanamientos se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, San Luis, Mendoza, Corrientes, Misiones, Neuquén, Chubut, Salta y Tierra del Fuego.
Entre los elementos incautados se contabilizan 25 escopetas, 55 pistolas de distintos calibres, 17 revólveres, 7 ametralladoras, 1 carabina, 3 pistolones, 32 cargadores, más de 40 mil municiones y una granada. La investigación estuvo a cargo del Juzgado Nacional de Primera Instancia de Campana, con intervención de la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO).
La organización utilizaba testaferros para adquirir pistolas semiautomáticas de marcas como Bersa, Glock y Taurus. Luego, limaban las numeraciones de serie para ilegalizarlas y las transportaban a otras provincias y países limítrofes como Chile y Uruguay. También se investigan maniobras de lavado de dinero a través de la compra de bienes muebles e inmuebles.
En la estructura de la red participaban exempleados del Renar, responsables de armerías, gestores, instructores de tiro y usuarios irregulares reclutados entre personas de bajos recursos económicos. Todos cumplían roles específicos para facilitar la compra y transferencia de armamento de manera fraudulenta.
