Un análisis sobre la relación fiscal entre el interior productivo y el Área Metropolitana de Buenos Aires, y los reclamos de transparencia y federalismo que surgen desde la provincia de Santa Fe.
En la provincia de Santa Fe, cada vez que un ciudadano carga combustible, aproximadamente el 33% del valor se destina a impuestos nacionales. Este dato forma parte de un reclamo más amplio sobre la distribución de los recursos fiscales entre el interior del país y la Capital Federal y su conurbano.
Un proyecto presentado en la Legislatura santafesina propone que las estaciones de servicio exhiban de manera clara cuánto de lo recaudado se envía a la Nación y cuánto retorna a la provincia en obras y servicios. Según sus impulsores, la respuesta actual es que el retorno es prácticamente nulo.
Como ejemplo de esta situación, se menciona la reconstrucción de la Circunvalación de Rosario, una obra nacional vital que arrastró demoras de más de diez años hasta su finalización parcial. También se cita la restauración del Monumento a la Bandera, que lleva siete años paralizada, obligando al gobierno provincial a hacerse cargo de lo que la Nación no ejecuta.
Otro punto de conflicto es el estado de la ruta A012, por donde circulan más de 15.000 camiones por día transportando cerca del 80% de la cosecha argentina. Esta vía, clave para la generación de divisas, se encuentra en estado crítico, sin mantenimiento básico. Recuperar sus 67 kilómetros requeriría una inversión superior a los 50.000 millones de pesos.
Mientras tanto, cerca del 75% de los subsidios al transporte y la infraestructura se concentran en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), dejando al interior con menos recursos para sostener servicios básicos. Desde sectores políticos y productivos de Santa Fe, se reclama mayor transparencia en la coparticipación y un federalismo que se traduzca en inversiones concretas para todas las regiones del país.
