El Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial dispuso la cesación de servicios, lo que genera preocupación por el impacto laboral y operativo en el organismo.
El Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) confirmó la eliminación de más de 900 servicios que brindaba el organismo. La decisión, tomada en base a un análisis interno que evaluó demanda, cobertura y alineamiento estratégico, busca reorientar las funciones del Instituto. Según el documento oficial, «una gran cantidad de servicios no han tenido demanda efectiva, o poseen oferta privada», considerándose un uso ineficiente de recursos estatales.
La medida establece que los convenios y órdenes de trabajo vigentes serán cumplidos hasta su finalización. Además, se instruyó a la Dirección Operativa a elaborar un plan de transición integral para una finalización ordenada, el resguardo documental y la comunicación formal a los usuarios.
Desde la conducción del INTI se sostiene que esta revisión no implica una retracción del rol estatal, sino una reorientación hacia áreas donde su participación se considera más relevante. El fundamento indica que los cambios responden a transformaciones en el sistema productivo y al crecimiento de capacidades en el sector privado.
Sin embargo, la situación interna presenta desafíos. Representantes de los trabajadores estiman que los recortes podrían afectar a más de 700 puestos de trabajo, dejando al organismo con pocas actividades. También señalan dificultades operativas, como la falta de pago de viáticos, que limita las visitas técnicas a empresas.
Los trabajadores realizaron una asamblea para expresar su preocupación, advirtiendo que la cesación de servicios podría dejar a muchos empleados sin funciones. En este contexto, convocaron a una movilización para el próximo martes 21 de abril a las 10 horas, donde se explicarán las repercusiones que atribuyen a esta medida.
