Un informe de la consultora Focus Market revela un aumento del acceso al crédito formal, aunque el endeudamiento informal aún persiste en 6 de cada 10 hogares. La proporción de deuda en mora escaló del 2.7% al 10.6% entre enero de 2025 y enero de 2026.
El crédito bancario en Argentina registró un crecimiento significativo en los últimos años, aunque paralelamente se observa un fuerte incremento en la morosidad. Según un informe de la consultora Focus Market, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, se evidencia una «transformación en el patrón de financiamiento» de los hogares.
El reporte detalla que, mientras en 2023 el 41.3% de los hogares tenía deudas con bancos, a inicios de 2026 esa cifra ascendió al 55.1%. En contrapartida, el endeudamiento no bancario (o informal) cayó del 82.6% al 59% en el mismo período. El stock de préstamos al sector privado alcanzó en enero de 2026 el 13.6% del PBI, más del doble del 5.2% registrado en diciembre de 2023.
Damián Di Pace, director de Focus Market, atribuyó esta expansión a «la menor absorción de recursos por parte del Estado, lo que liberó capacidad prestable del sistema financiero hacia el sector privado», sumado a «la desaceleración inflacionaria y una mayor previsibilidad económica».
Sin embargo, la contracara de este crecimiento es el marcado aumento de la mora. La proporción de deuda en situación irregular casi se cuadruplicó en doce meses, pasando del 2.7% en enero de 2025 al 10.6% en enero de 2026. Los préstamos personales son los más afectados (mora del 13.2%), seguidos por las tarjetas de crédito (11%). La excepción son los créditos hipotecarios, que mantienen una mora de apenas el 1%.
A pesar de la mayor bancarización, el endeudamiento fuera del sistema financiero aún involucra a 6 de cada 10 hogares. La deuda no bancaria se concentra principalmente en préstamos personales informales (46.6%), el no pago de impuestos (20.8%) y los préstamos de familiares o amigos (15.9%). La consultora advierte que este «colchón de solidaridad se está agotando», ya que los préstamos entre conocidos cayeron casi 20 puntos porcentuales desde 2025.
Asimismo, preocupa el avance de la mora en obligaciones básicas: impago de expensas, cuotas escolares y servicios públicos como luz, gas y agua.
Di Pace destacó el rol central de la baja de la tasa de interés para aliviar la carga de la deuda, pero advirtió que para una expansión crediticia sostenible «debe estar acompañada de estabilidad macroeconómica y previsibilidad en los ingresos reales de los trabajadores».
