Un informe del Grupo EPC revela una contracción del 3,1% en el sector, interrumpiendo un ciclo de crecimiento sostenido y marcando un cambio en la dinámica del empleo calificado.
El empleo en el sector privado vinculado a la investigación y desarrollo (I+D) registró en 2025 una caída del 3,1%, lo que representa la primera contracción en más de veinte años, según el último informe del Grupo EPC. Este dato marca un punto de quiebre en una actividad que, entre 2019 y 2023, había crecido más de un 35%.
La baja no solo interrumpe una tendencia de crecimiento, sino que deja el nivel de empleo un 2,2% por debajo del registrado en 2023, último año de expansión. El ciclo positivo se frenó en 2024, cuando la ocupación prácticamente se estancó, y derivó en una retracción concreta al año siguiente.
El relevamiento, realizado en el marco del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti), describe un cambio abrupto. La serie trimestral refleja que la contracción se inició a comienzos de 2025 y, aunque luego se observó una leve recuperación, esta no alcanzó para compensar la pérdida acumulada.
El retroceso resulta significativo al contrastarlo con otros segmentos. Mientras el sector informático continuó expandiéndose, el subsector específico de I+D mostró una caída, evidenciando un desplazamiento hacia actividades menos intensivas en investigación.
Otro dato relevante es la pérdida de participación del empleo en I+D dentro del conjunto de actividades del sector. En 2025, estos puestos representaron apenas el 6,5% del total, lejos del 10% que alcanzaban a comienzos de los años 2000.
Además, la caída del empleo se combina con un deterioro en los ingresos. En 2025, los salarios reales del sector se ubicaron un 2,1% por debajo del promedio de 2023. La estructura del sector continúa altamente concentrada en un reducido grupo de empresas y en actividades como software, servicios de I+D y farmacéutica.
