La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria detalló pautas sobre compra, manipulación y conservación para garantizar la inocuidad de este alimento tradicional.
El Ministerio de Salud, a través de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), difundió una serie de recomendaciones para un consumo seguro de pescado durante la Semana Santa. Las pautas abarcan desde la elección del punto de venta hasta la correcta conservación y cocción del producto.
Eduardo Elizalde, secretario de Assal, destacó la importancia de adquirir el pescado en comercios habilitados. «De este modo sabemos que no solamente está garantizado el origen y la trazabilidad de ese alimento, sino que la conservación mantiene la cadena de frío durante todo el almacenamiento», explicó.
Para identificar un pescado fresco, el funcionario enumeró varias características físicas a observar:
- Escamas: Deben estar bien adheridas al cuerpo.
- Agallas: Su color debe ser rosado o rojo intenso, nunca marrón o gris.
- Ojos: Deben lucir transparentes y sobresalientes. «El ojo nunca debe estar opaco o hundido. Eso significa que estuvo mucho tiempo almacenado», aclaró Elizalde.
- Aroma: Debe ser suave y particular. Un olor fuerte, repugnante o pútrido indica una mala conservación y puede ser peligroso para la salud.
Respecto al pescado congelado, se recordó que su período de congelamiento puede alcanzar los seis meses, aunque puede perder algo de sabor y consistencia. Se enfatizó en no volver a congelar un producto que se haya descongelado durante el traslado. «Si pasó eso, no hay que volver a congelarlo, hay que cocinarlo completamente y consumirlo», insistió el secretario de Assal.
