Pablo Becker, quien se retiró del fútbol profesional a los 28 años, anotó un gol antológico jugando para Federación de Los Quirquinchos, el club de su pueblo natal.
Un disparo desde el círculo central en su propio campo fue el gol que Pablo Becker convirtió para Federación (Los Quirquinchos) en la sexta fecha del Apertura de la Liga Interprovincial. El equipo local goleó 4-1 a 9 de Julio, pero la atención se centró en el zapatazo del ex mediocampista de Rosario Central.
Becker, de 32 años, había colgado los botines del fútbol profesional en 2022, tras un breve paso por Defensores de Belgrano, citando «cuestiones personales». Sin embargo, a principios de este año anunció su regreso a las canchas para sumarse como refuerzo a Federación, el club de su pueblo, ubicado a 130 kilómetros de Rosario. En esta nueva etapa, su objetivo es disfrutar del fútbol alejado de las presiones del profesionalismo.
La carrera de Becker comenzó en las inferiores de Rosario Central, club del cual es hincha. Con apenas 17 años debutó en Primera División y fue parte del plantel que logró el ascenso en la temporada 2012/13. Considerado una gran promesa, incluso tuvo un breve paso por La Masía del Barcelona en su adolescencia. Sin embargo, lesiones, como una fractura de tobillo en 2016 mientras jugaba para Defensa y Justicia, y una fallida revisión médica para unirse al Asteras Tripolis de Grecia, truncaron su proyección en el alto rendimiento.
Su regreso a Federación, donde también juega el experimentado Fernando Belluschi, ha dado un mayor nivel al equipo y al torneo local, cumpliendo el sueño de Becker de defender la camiseta de su pueblo.
