Una mujer de 44 años fue imputada por abuso sexual agravado y corrupción de menores. La fiscalía destacó que la medida busca proteger a la víctima y mitigar riesgos procesales.
Una mujer de 44 años, identificada con las iniciales RAL, fue enviada a prisión preventiva en Esperanza, departamento Las Colonias, mientras se investiga su presunta responsabilidad en delitos de abuso sexual contra su propio hijo adolescente. La medida fue solicitada por la fiscal Natalia Giordano y dispuesta por el juez Nicolás Falkenberg en una audiencia celebrada en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
Tras la resolución, la fiscal Giordano valoró que el magistrado hiciera lugar al requerimiento del Ministerio Público de la Acusación (MPA). «La privación cautelar de la libertad era necesaria para mitigar los riesgos procesales y, fundamentalmente, para resguardar a la víctima, quien es menor de edad», explicó la funcionaria.
Según la investigación, los hechos habrían ocurrido de forma reiterada entre septiembre de 2024 y abril de 2025 en una vivienda de Esperanza. La fiscalía sostiene que la imputada «se aprovechó de la relación de dependencia, poder y autoridad que tenía con el adolescente, a raíz de su vínculo familiar». Además, señaló que «por el contexto doméstico y las características de los abusos, lo ocurrido tuvo entidad suficiente para afectar el normal desarrollo de la sexualidad de la víctima».
En el marco de la causa, el adolescente fue escuchado en cámara Gesell. «Más allá de que su madre lo había instado a guardar silencio, él pudo relatar sus padecimientos», detalló Giordano. Inmediatamente después de esa declaración, se ordenó la detención de la mujer.
A la imputada se le atribuye la autoría de los delitos de abuso sexual con acceso carnal calificado y corrupción de menores, ambos agravados por el vínculo familiar y la guarda.
