El Tate comenzó como una tromba y consiguió 3 goles (le anularon uno por una posición fuera de fuego de 1 mm), pero el Rojo lo buscó sin ideas pero con garra impulsado por los insultos de su gente. Terminó 4 a 4 y fue hasta aquí el mejor partido del año y de la década.
Crónica de una noche plagada de goles, polémicas y buen fútbol.
Cuando se esperaba que el Tate salgo con plan especulador, lejos estuvo de ser así, ya que le imprimió su típica intensidad y presión alta para no dejar jugar al Rojo e incomodarlo. Tanto es así como generó vayas fallas rivales ante la imposibilidad de jugar por abajo. Lo del Tate era sencillo: forzar el error rival y lastimarlo. Fue así como Profini cayó en el área y el árbitro no dudó en cobrar penal. El encargo de ejecutarlo fue Tarragona, que la clavo al medio para ponerse arriba 1-0.
Ahora todo estaba a pedir del Tate, en el estilo que tanto le gusta. Eso sí, el Rojo se iba a venir. Tanto es así como al toque llegó una volea que tuvo que mandar al córner Mansilla. Se armaba el partido. Fue así como la bajó Estigarribia se la bajó a Tarragona que se la dio a Palacios y luego a Vargas, que repató y, en la línea, la empujó Cuello para el 2-0. Lo de Unión era pura efectividad.
Pero la cosa no quedó ahí, porque a los 23′ llegó el tercero del Tate con Palacios, pero Merlos lo anuló a instancia del VAR por posición adelantada de Tarragona. El estadio era una caldera de reprobación y enojo, pero el Tate no cambiaba su libreto. El elenco de Madelón hacía todo bien, evitando que el local reaccione y estando listo para pegar. Una actuación sobresaliente, fial el libreto de siempre. Algunos jugadores de Independiente sintieron el cimbronazo y no aportaban nada.
A todo esto, el estadio era un infierno y baja el tradicional «jugadores…». Entonces a los 38 minutos llegó otra conta letal de Unión, con un golazo de Mateo Del Blanco, que la picó para dejar las cosas 3-0. Inapelable.
El tiempo pasó hasta que llegó el descuento de Ignacio Pussetto para dejar las cosas 3-1 y quizás ponerle un poco más de picante al cotejo, pero en lugar de bajar un festejo desde las tribunas fueron todos insultos.
Todo producto de lo que Unión hacía y generaba. Así se esfumaron los 45′ iniciales, con una actuación sobresaliente del elenco santafesino.
El complemento
El segundo tiempo tuvo otra vez a Unión picante y casi marca el cuarto, pero Estigarribia se nubla tras un gran asistencia de Tarragona. Pero por esas cosas que tiene el fútbol, el Rojo fue para adelante y encontró un penal polémico de Merlos que Ávalos cambió por gol para poner el 3-2 y dejar las cosas más parejas.
Increíble como el Tate pasó de estar 4-1 arriba a quedar a uno y con mucho nerviosismo. Madelón ya no sabía como pedir paciencia, porque todo estaba fuera de control. Así y todo, Tarragona seguía lúcido y casi marca, pero su remate pasó cerca del palo. Lo del Rojo atrás era un desastre y eso dejaba el crédito abierto para que los santafesinos lo terminen de liquidar.
A los 18′ vino el anticipo de Maizon en el área tras un córner para poner el cuarto del Tate, que parecía ser el puñal para cerrar la historia. Se gritó con todo por cómo estaba el encuentro.
Pero a los 23′ vino otro descuento de Ávalos en un partidazo electrizante y donde cualquier cosa podía pasar. Lo del Rojo era todo empuje, porque atrás era un desastre. Lastimosamente el Tate se durmió dos veces. Madelón movió el banco y apeló a la experiencia de Bruno Pittón y Augusto Solari para tratar de planchar el partido. El Rojo no se rendía y tras un tiro de Cabral, surgió la pierna de Ludueña para salvar. Lucas Menossi entra para ser un ladrillo en la parate en el Tate. Merlos adicionó siete minutos minutos, que fueron de dientes apretados. Hasta que en el último minuto de adicción llegó el empate agónico de Fedorco para aniquilar la moral de Unión, que dejó escapar el triunfo. Un 4-4 final que tiene sabor a derrota.
Independiente: Rodrigo Rey; Leonardo Godoy, Kevin Lomónaco, Juan Fedorco, Facundo Zabala; Lautaro Millán, Iván Marcone, Ignacio Malcorra; Ignacio Pussetto, Gabriel Ávalos, Matías Abaldo. DT: Gustavo Quinteros.
Unión: Matías Mansilla; Lautaro Vargas, Maizon Rodríguez, Juan Pablo Ludueña y Mateo del Blanco; Brahian Cuello, Rafael Profini, Mauro Pittón y Julián Palacios; Cristian Tarragona y Marcelo Estigarribia. DT: Leonardo Madelón.
Gol: PT 13′ Cristian Tarragona, de penal (U), 19′ Brahian Cuello (U), 38′ Mateo Del Blanco (U) y 46′ Ignacio Pussetto (I); ST 3′ y 23′ Gabriel Ávalos, de penal (I), 18′ Maizon Rodríguez (U) y 53′ Juan Fedorco (I).
Estadio: Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini.
Árbitro: Andrés Merlos.
VAR: Fabrizio Llobet.
Fuente: SFA/RU
