José Miguel ‘Coco’ Gabriel, de 73 años, atajó en las divisiones inferiores de Rosario Central y compartió partidos con Diego Maradona y César Luis Menotti en Barcelona, donde desarrolló una carrera como pintor abstracto. Reside en esa ciudad desde hace medio siglo y se encuentra de visita en Rosario.
José Miguel Gabriel, conocido como Coco Gabriel, nació en 1953 en una casa de la zona de Cerrito entre Necochea y Colón, en el barrio La Sexta de Rosario. Es hijo de un inspector de Obras Sanitarias y de Susy, ama de casa. El sobrenombre proviene de su nacimiento: según relató a La Capital, su abuela materna, Marquesa, le contó que el médico que lo asistió exclamó: «¡Cómo costó sacar ese coquito!».
En su adolescencia, Gabriel atajó en las divisiones inferiores de Rosario Central hasta que el coordinador Carlos Timoteo Griguol le informó que había un arquero titular en la cuarta especial y le propuso ir a préstamo a River. En ese club jugó en reserva junto a Víctor Bottaniz. A principios de 1973 pasó a una prueba en Huracán, dirigido por Menotti, y luego dejó el fútbol.
Tras abandonar la práctica deportiva, estudió medicina durante un año. Incursionó en el mundo de la moda con una boutique en la Galería del Patio y, antes del Mundial de 1978, decidió viajar a Europa. En Barcelona trabajó como modelo y camarero, y luego se dedicó a la venta de ropa hasta montar un negocio mayorista llamado Ananá Fizz.
Su interés por la escritura lo llevó a publicar el libro de aforismos «Coco sin permiso», ilustrado con sus obras. En la pintura abstracta, Gabriel utiliza materiales como tierra, harina y borra de café, y ha expuesto en Bruselas, Madrid, Barcelona y Buenos Aires. Su técnica incluye el craquelado, que surgió a partir de su recuerdo de la fabricación de barriletes con engrudo junto a su padre.
En 1984, cuando Diego Maradona jugaba en Barcelona bajo la dirección de Menotti, Gabriel participaba en partidos de fútbol cinco en los que atajaba para el equipo del futbolista. Según relató, los encuentros se realizaban en la cancha de básquet del Colegio La Salle y convocaban a unas 200 personas, hasta que los dirigentes del club prohibieron la práctica.
Consultado sobre la respuesta de Menotti cuando le preguntó por qué no había convocado a Maradona para el Mundial de 1978, Gabriel afirmó: «Porque no estaba preparado».
