Un grupo de presos protagonizó incidentes en la comisaría de Lavalle al 453, en el microcentro porteño, donde mantuvieron retenidas a tres personas y solicitaron alimentos. El hecho es investigado por la UFLA Este.
Un grupo de detenidos produjo incidentes este martes en la comisaría ubicada en Lavalle al 453, en el microcentro de la Ciudad de Buenos Aires, donde mantuvieron retenidas a tres personas, según informaron fuentes cercanas al caso. Durante el conflicto, un repartidor de comida llevó pizzas al lugar.
En los últimos minutos, personal del SAME y bomberos ingresaron al edificio con dos camillas, de acuerdo con transmisiones televisivas. Un comisario declaró a la prensa que «no hay rehenes en el momento» y que «está controlada la situación». No obstante, las mismas fuentes indicaron que los internos mantuvieron inicialmente como rehenes a un subcomisario, un inspector y un oficial.
En un audio al que accedió este medio, un subcomisario informó: «Me encuentro con el sargento de guardia de la alcaldía de Lavalle. Aparentemente, lo que sucedió, es que tienen al jefe del lugar, al jefe de servicio y a un celador. Los tienen privados, con facas, en un pasillo interno».
Según la misma fuente, los detenidos habrían liberado al inspector y al subcomisario. Personal de fuerzas especiales de la Ciudad trabaja en el lugar.
Asimismo, un repartidor de comida llevó pizzas hasta la comisaría. Desde el interior, los detenidos pidieron que ingrese un periodista, quien al salir informó que le solicitaron que «bajen los drones» porque dificultaban la «estrategia». También señalaron que no habrá novedades hasta que se resuelva el conflicto.
El auxiliar fiscal de la UFLA Este, Marco Juliano Zunino, interviene en el caso. Se conocieron dos videos filmados por los propios reclusos. En las imágenes, los detenidos se filmaron mientras celebraban su aparición en los medios de comunicación y pedían «Bajá al fiscal»; además, se puede ver a un policía dentro de la celda. En un segundo material, uno de los detenidos inició la grabación con el foco en otro reo que hacía una videollamada con otra persona a quien le mostraba que había salido en la televisión. En la escena se encuentran al menos ocho detenidos. Quien sostenía el teléfono con el cual filmaba reclamó: «Bajen al fiscal», frase a la que se sumaron otros presos mientras golpeaban algún elemento contundente para hacer ruido.
