El actor de 71 años habló en una entrevista con NPR sobre las tareas cotidianas que le brindan satisfacción y su vínculo con la vida rural.
Willem Dafoe, actor de 71 años, concedió una entrevista al medio estadounidense NPR en la que se refirió a las actividades que realiza fuera de los sets de grabación. Durante la conversación, describió las tareas simples como una forma de meditación y destacó su experiencia en el campo.
El protagonista de películas como La última tentación de Cristo, Spiderman y El proyecto Florida respondió a la pregunta de la periodista Rachel Martin sobre qué actividad ama que nadie en su vida entiende. Dafoe contestó: «Nunca soy más feliz que lavando los platos, limpiando el estiércol de los animales o haciendo cosas sencillas donde hay un paso A, B y C. Y podés vivir en la sencillez de esas tareas».
El actor sostuvo que estas actividades funcionan como una meditación, aunque aclaró: «No sé si lo tuviera que hacer todo el tiempo». Asimismo, comparó la vida en la ciudad con la del campo: «Veo a la gente que trabaja conmigo en la granja, y cómo se pone en contacto con la naturaleza y con el flujo, con el ir y venir de las cosas. (…) En la ciudad tenemos un vaivén, pero no está controlado por nosotros, o está controlado por la gente, mientras que en el campo el vaivén proviene entero de la naturaleza».
Dafoe vinculó esta mentalidad con su enfoque hacia la actuación. Según declaró, intenta evitar el ego y cumplir con su función dentro de un proyecto. «Como actor, tengo que saber que lo peor que puede suceder es olvidarme de mí mismo, de un punto de vista, de los sentimientos, de mi forma de ser. Si estás demasiado involucrado en el egocentrismo, no podés considerar otras maneras de ser», afirmó.
Entre las actividades que mencionó, destacó: «Lo que más me gusta es acostar a los animales por la noche. Hay algo hermoso en que me vean y tener a 35 cabras y ovejas en estampida hacia mí para que les abra la puerta de su pequeño lugar para dormir. Es algo que me ayuda».
El actor también reflexionó sobre la vida cotidiana: «Para vivir una buena vida tenés que entregarte a otras personas. Estamos aquí el uno para el otro porque la vida es corta e incierta».
