La vocera del gobierno de Santa Fe, Virginia Coudannes, detalló este viernes el despliegue de seguridad para el partido del próximo domingo en el estadio Marcelo Bielsa. Habrá 492 policías y los cortes de tránsito comenzarán a las 12 del mediodía.
El próximo partido de Newell’s Old Boys contra Lanús, correspondiente al Torneo Clausura 2026, se jugará este domingo en el estadio Marcelo Bielsa con un operativo policial que fue confirmado este viernes por la vocera del gobierno de Santa Fe, Virginia Coudannes. La funcionaria anunció que habrá 492 efectivos afectados a la seguridad del encuentro y que los cortes de tránsito en las inmediaciones del estadio comenzarán a las 12 del mediodía. Las puertas del estadio se abrirán a las 15, dos horas antes del inicio del partido, programado para las 17 y que será arbitrado por Darío Herrera.
La confirmación del operativo se produce días después de un procedimiento policial realizado el martes pasado dentro de las instalaciones del club, cuando agentes persiguieron a personas que habían agredido a hinchas de Central cerca del parque de la Independencia. Ese episodio generó un conflicto con la comisión directiva de Newell’s, que preside Ignacio Boero.
Coudannes ratificó las declaraciones previas del ministro de Justicia y Seguridad provincial, Pablo Cococcioni, quien había respondido a las críticas de Boero. «Arrojar piedras no está permitido, es un delito. Mientras se está cometiendo el delito, la policía tiene las facultades para ingresar a distintos espacios», manifestó la vocera en una rueda de prensa.
Consultada sobre la coordinación del operativo, Coudannes afirmó: «Está todo coordinado hace varios días con el club y la comisión directiva. El vicepresidente estuvo presente».
El partido no solo define aspectos deportivos en la pelea por la clasificación a los playoffs del Torneo Clausura. Los directivos de Newell’s manifestaron su preocupación por la posibilidad de que la acción policial del martes derive en nuevos disturbios durante el encuentro con Lanús. Boero se refirió al tema el miércoles y declaró: «La gente tiene que apoyar al equipo, tiene que venir a alentar».
En paralelo, el club abrió un registro de testimonios sobre los incidentes ocurridos dentro de la institución para colaborar con la investigación penal. Desde el gobierno provincial ratificaron la disposición a seguir analizando si hubo excesos o errores en el accionar de las fuerzas de seguridad. Coudannes reiteró que la Subsecretaría de Control del Ministerio de Justicia y Seguridad abordó el tema para esclarecer lo sucedido.
El ministro Cococcioni, al repasar el despliegue policial en el parque de la Independencia, se enfocó en la conducta de quienes estaban en la calle. «Lo mejor es que la gente no tire piedras», aseveró. Además, consideró que el presidente de Newell’s hizo «declaraciones poco ilustradas» sobre los límites del accionar de las fuerzas de seguridad. Sostuvo que el procedimiento en las dependencias del club no puede compararse con un allanamiento, ya que la institución «no goza de la misma protección de una vivienda».
«La policía tiene la facultad y el deber de emprender la persecución e incluso de allanar una propiedad privada persiguiendo al sospechoso», declaró el titular de la cartera de Justicia y Seguridad de Santa Fe. Respecto de las denuncias de agresiones de agentes a socios de Newell’s, afirmó: «Estamos realizando un profundo análisis y monitoreo de la actividad desde el punto de vista de las eventuales responsabilidades que pudiera haber».
La investigación penal se abrió a través de dos unidades judiciales que actúan en forma coordinada dentro del Ministerio Público de la Acusación (MPA). La fiscal Marina Bertolotti trabaja sobre las denuncias de resistencia a la autoridad y daños, mientras que Karina Bartocci está a cargo de analizar qué delitos cometieron los agentes que intervinieron en el operativo.
