Una sanción a Musab Al-Shaqsi por sacarse la camiseta dejó la definición igualada en todos los criterios; el azar determinó al vencedor y la federación iraquí cuestionó el procedimiento.
La clasificación de uno de los semifinalistas de la Copa del Golfo se resolvió mediante un sorteo realizado en el Hotel Intercontinental de Yeda, luego de que Omán e Irak terminaran igualados en todos los criterios de desempate. La definición estuvo precedida por una serie de hechos ocurridos durante el partido entre Omán y Kuwait.
Durante ese encuentro, a los 84 minutos, Musab Al-Shaqsi marcó de cabeza el 3-1 para Omán, resultado que igualaba los cuatro puntos de Irak en la tabla. La diferencia de goles también quedó equiparada, por lo que el siguiente criterio de desempate era el disciplinario. Omán acumulaba siete tarjetas amarillas contra ocho de Irak, lo que le otorgaba la ventaja. Sin embargo, Al-Shaqsi celebró su gol quitándose la camiseta y el árbitro lo amonestó, según el reglamento. La octava amarilla de Omán dejó a ambos equipos empatados también en ese criterio.
Ante la paridad absoluta, delegados de ambos seleccionados y miembros del comité de competición de la Federación de Fútbol del Golfo, encabezados por Khalid Al-Muqrin, se reunieron en el hotel. Previamente examinaron los informes arbitrales para ratificar la igualdad en amonestaciones. Luego se realizó el sorteo, en el que resultó seleccionado Omán, que obtuvo el pase a semifinales y se enfrentará a Emiratos Árabes Unidos. La otra semifinal la disputarán Arabia Saudita y Qatar.
Tras conocerse la decisión, la delegación de Irak cuestionó que el clasificado se definiera por azar y sostuvo que correspondía utilizar la posición en el ranking FIFA. El entrenador de Irak, Graham Arnold, declaró: «No deberíamos ir a sorteo. Por reglamento FIFA deberíamos pasar nosotros ya que tenemos mejor ranking que Omán». Irak ocupa el puesto 63 del ranking FIFA, mientras que Omán está en el 80.
La delegación iraquí apeló a la normativa de FIFA y señaló que en otras competiciones, como el Mundial, el ranking se utiliza como criterio de desempate. La Federación de Fútbol del Golfo no aceptó ese planteo y mantuvo el procedimiento previsto para su competencia.
