La carrera de especialización en Anestesiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario obtuvo la máxima calificación de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) por los próximos seis años. Con casi 200 egresados y 50 alumnos actuales, el posgrado fue el primero de su tipo en Argentina.
La carrera de especialización en Anestesiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) recibió la máxima calificación otorgada por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) por los próximos seis años. El posgrado, iniciado en 2002, fue el primero de anestesiología en Argentina.
Con casi 200 egresados y 50 alumnos en la actualidad, la carrera se posiciona como referente de la especialidad en el país, según informó la UNR. La acreditación implica que cumple con los estándares internacionales de calidad en educación médica.
«Es el resultado del trabajo en equipo, de la persistencia en busca de la excelencia, de estar a la vanguardia, desde los comienzos», declaró a La Capital el director de la carrera, Sergio Plaza.
Para ser anestesiólogo se requiere una formación de diez años: seis de carrera y otros cuatro de residencia, además de actualización constante, explicó Plaza. El director destacó la tarea de quienes iniciaron el proyecto.
La carrera se dicta de manera presencial y continua, y absorbió el sistema de residencias que existía desde 1967. Su primer director fue Gustavo Elena. A lo largo de 24 años ha sido acreditada por el organismo nacional y en 2016, bajo la dirección de Eduardo Pérez, reacreditó con la mayor categoría otorgada a la especialidad, según Plaza.
Las prácticas profesionales se realizan en el Hospital Provincial, el Centenario y el Eva Perón.
En una nota publicada por este diario, Pérez se refirió a los cambios en anestesiología a nivel mundial, que atravesaron «una revolución de conocimientos y avances tecnológicos», y señaló que Rosario buscaba ponerse a la altura de esos avances. «Superamos con éxito una evaluación minuciosa que nos permite ser referentes en el país y que habla de la calidad de la educación universitaria pública de Rosario y la región», sostuvo Pérez, actual vicedirector.
Plaza indicó que los cambios obligaron a los formadores a capacitarse en nuevos recursos tecnológicos y a mejorar la relación médico-paciente. Agradeció a maestros como Pérez y Elena.
En la carrera participan como docentes más de 97 médicos anestesiólogos y otros 34 docentes de especialidades como obstetricia, neurocirugía, otorrinolaringología, terapia intensiva y fisiología, además de licenciadas en estadísticas. «Trabajar en equipo, creer y apostar a la multidisciplina, ese es otro de nuestros objetivos», mencionó Plaza.
La incorporación de la simulación como herramienta de aprendizaje fue un paso clave. Se formaron docentes mediante un convenio con una universidad de Estados Unidos para desarrollar práctica de situaciones de crisis en escenarios simulados. Pérez y Plaza expresaron que fue vital el apoyo de la Fundación Anestesiológica de Rosario, la Asociación Rosarina de Anestesia, Analgesia y Reanimación y de las autoridades de la facultad y la UNR.
Plaza, que hizo su residencia en el HECA en 1994 y estuvo desde los inicios de la carrera, destacó el lugar de los anestesiólogos durante la pandemia de Covid en Rosario y Santa Fe. «Quedó claro que nuestra tarea es mucho más amplia que sedar a un paciente sino que tenemos un lugar central en el manejo de protocolos y procedimientos, algo que el centro de simulación y los cursos que hacemos en forma continua nos han ayudado a afianzar», afirmó.
Durante ese período, los anestesiólogos rosarinos se unieron a los equipos conformados por el Ministerio de Salud de la Provincia (a cargo de Sonia Martorano), la secretaría de Salud municipal (con Leonardo Caruana a la cabeza), el Colegio de Médicos y otras instituciones públicas y privadas. Plaza expresó que llevaron a cabo «un trabajo enorme, que nos dejó grandes enseñanzas».
Con la nueva acreditación de Coneau, Plaza repasó el camino recorrido. «Es una especialidad que siempre tuvo mucha visión. Sabíamos que evolucionaba rápido en el mundo y que teníamos que tener las condiciones para desarrollarnos. En la Argentina los avances siempre llegaban un poco más tarde, sobre todo en la época en que no teníamos ni acceso a Internet. Pero nos motivó siempre la pasión, el empuje de profesionales del nivel de Pérez, Elena y tantos otros que nos dieron impulso, que fueron exigentes y nos abrieron inquietudes para ver las realidades de otros países y saber que podíamos replicarlas acá», remarcó. Agradeció «a todos los anestesiólogos por su compromiso, al personal de ARA y de la carrera, que entienden que trabajamos día a día para el bienestar de la población».
