El presidente Javier Milei habló este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York y, minutos después, junto al ministro de Economía Luis Caputo, se refirió a las inversiones en el país. En sus declaraciones, calificó a la ONU como ‘inútil’ y reiteró el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.
El presidente de Argentina, Javier Milei, se presentó este miércoles al mediodía ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. En su discurso, abordó temas propios del organismo y la disputa por las Islas Malvinas.
Minutos después, en diálogo con el medio argentino TN, Milei se refirió a las inversiones junto al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. Consultado sobre el diálogo con inversionistas, el mandatario afirmó: “Argentina es la nueva tierra prometida”. Luego agregó, en tono de broma, que “era el momento de que él trabaje”, en alusión a Caputo.
Caputo, por su parte, declaró: “Lo que más atrae es el presidente y las políticas que estamos llevando a cabo, es inversiones en la economía real, que eso es lo que el país necesita y el mundo”. Y sumó: “Hoy el mundo necesita todo lo que Argentina tiene ventaja comparativa, que es energía, minerales críticos, alimentos, talento humano”.
El ministro continuó: “Como decimos con el presidente, tenemos una suerte de cobertura de hedge natural (cobertura natural), porque si la situación mundial se pone aún más tensa, bueno, más van a demandar estas cosas”.
“Nadie quiere ver un shock externo, pero si eso pasara, estamos en la mejor posición y por eso hay tanto interés en venir a invertir en Argentina”, aclaró. Y completó: “Hay muchas cosas que van a venir que todavía no se saben, pero el nivel de inversiones en la economía real va a ser fenomenal”.
El discurso de Milei
En su alocución ante la Asamblea General de la ONU, Milei calificó al organismo como «inútil» y expresó que «solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados».
«Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África», denunció el mandatario.
Asimismo, reiteró el planteo por la soberanía de las Islas Malvinas, la que calificó como «causa nacional», y solicitó a Reino Unido la necesidad de retomar el diálogo para «reanudar las negociaciones» con el objetivo de encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
«Como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes», precisó en torno a la ONU.
Para Milei, la causa de Malvinas es una prueba «de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar».
«No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad. Bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia», aseveró el libertario.
El Presidente también cuestionó a Reino Unido por realizar una interpretación «selectiva» del principio de libre determinación de las islas y pidió una explicación sobre la conciliación del criterio con los debates sobre autodeterminación existentes dentro de su propio territorio.
En otro pasaje del breve, pero duro discurso, Milei planteó: «Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva. La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto».
