El Ente Regulador de los Servicios Sanitarios de Santa Fe puso a disposición de los 392 prestadores un documento de 31 páginas que identifica posibles impactos del fenómeno de El Niño y recomienda medidas de prevención. El trabajo fue elaborado por el área de Operaciones e Infraestructura y lleva la firma de su presidente, Hugo Marcucci.
El Ente Regulador de los Servicios Sanitarios (Enress) de la Provincia de Santa Fe distribuyó entre los 392 prestadores de agua potable y cloacas un informe de 31 páginas elaborado por su área de Operaciones e Infraestructura. El documento, que ingresó por mesa de entradas a la Legislatura en agosto, aborda los posibles impactos del fenómeno de El Niño en la distribución y recolección de aguas y propone acciones para la emergencia hídrica.
El texto lleva las firmas de los directores del ente, encabezados por su presidente, Hugo Marcucci. La coordinación del trabajo correspondió al ingeniero Jorge Bachur, de la gerencia de Operaciones e Infraestructura.
Según el informe, entre los riesgos identificados para los servicios de agua potable se encuentran daños en tomas de agua de cursos superficiales por camalotes u otros objetos, cambios rápidos en la calidad del agua cruda, obstrucciones, entrada de escorrentía contaminada a perforaciones, daños en estaciones de rebombeo, rotura de cañerías expuestas, fallas en telemetría y comunicación de datos, y cortes o fallas en el suministro eléctrico que pueden dejar sin capacidad de bombeo a la población no alcanzada por las aguas.
Para los sistemas de conducción de agua potabilizada y tanques de almacenamiento, el documento señala que las crecientes pueden agravar problemas de permeabilidad y fisuras en cisternas, permitir la entrada directa de agua contaminada y provocar daños similares. En las redes colectoras o cloacales, una inundación puede causar desbordes en bocas de registro o de acceso, contaminar aguas subterráneas y que los líquidos cloacales contaminen las redes de distribución de agua potable si estas no poseen suficiente presión.
Frente a estos riesgos, el informe recomienda disponer de procesos alternativos de potabilización para casos de emergencia, garantizar la desinfección y vigilar especialmente el lavado y desinfección de cisternas y tanques elevados. También sugiere la disponibilidad de grupos electrógenos, equipos de guardia con materiales adecuados para reparaciones, equipos y trabajadores para reforzar la limpieza y desobstrucción de redes, y camiones atmosféricos adicionales.
El documento propone protocolos de acción temprana cuando se alcanzan umbrales predefinidos, fortalecer los sistemas de alerta temprana y el monitoreo hidrometeorológico, ejecutar obras preventivas como limpieza de canales, refuerzo de estructuras de contención, mantenimiento vial y protección de hospitales, escuelas y redes eléctricas y sanitarias. Asimismo, plantea adaptar la infraestructura con drenajes que consideren la variabilidad climática, materiales resilientes y buenas prácticas de adaptación, con unidades específicas en los ministerios públicos relacionados. Añade la necesidad de coordinación regional con intercambio de información climática, protocolos conjuntos y mecanismos de cooperación logística y sanitaria.
El informe sostiene que el Gobierno de la Provincia de Santa Fe «ha venido definiendo e intensificando políticas públicas de respuesta al cambio climático y su integración con otras políticas provinciales sectoriales, que incluyen estrategias y medidas de adaptación y mitigación (Ley N°14019, 2021), y más recientemente el ‘Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático’ (MAyCC, 2025)».
En sus conclusiones, el trabajo afirma que la crisis climática «nos ha colocado en una encrucijada en la que no podemos seguir gestionando los servicios de agua y saneamiento con los mismos criterios de hace 30 años. Los Reguladores y los Prestadores de agua y saneamiento desempeñan un papel clave en esta transición climática. La responsabilidad no se limita a garantizar el acceso al agua potable y el adecuado tratamiento de las aguas residuales, sino que deben convertirse en agentes activos de la adaptación al cambio climático».
Y agrega: «no basta con mantener las infraestructuras existentes; es imprescindible adoptar enfoques innovadores que permitan anticiparse a los problemas y garantizar la seguridad hídrica en un contexto de creciente incertidumbre».
El documento menciona que «es hora de reconocer que el cambio climático constituye lo que se denomina ‘el elefante en la habitación’, una amenaza omnipresente, pero a menudo invisibilizada en la generalidad de las políticas públicas del agua».
Los prestadores cuentan con este material desde junio, según consigna el informe, que insiste en la idea de contar con infraestructura y equipos de trabajo preparados y subraya el concepto de resiliencia frente al cambio climático.
