El evento deportivo, que se realizará en Rosario y otras sedes de Santa Fe, tendrá un impacto estimado de 137 mil millones de pesos y una demanda potencial de 16.550 puestos de trabajo, según un informe legislativo. La organización involucra a los gobiernos provincial y municipal, con ausencia de la primera plana del gobierno nacional en la apertura.
Los Juegos Suramericanos 2026 se desarrollarán en Rosario y otras localidades de la provincia de Santa Fe en las próximas dos semanas. El evento fue confirmado en 2023, durante la gestión provincial de Omar Perotti y la intendencia de Pablo Javkin.
Según una estimación del diputado provincial Joaquín Blanco y el equipo económico de La Usina Social, el impacto económico del evento alcanzará los 137 mil millones de pesos y una demanda potencial equivalente a 16.550 puestos de trabajo. Fuentes cercanas al intendente Javkin señalaron que en la última semana se registró un cambio en el clima de la gastronomía y una revalorización del evento y las obras.
El evento incluye competencias en estadios y otras instalaciones, con expectativa de lleno en las sedes. La organización se apoya en la red de clubes de Rosario, que aportan infraestructura y conocimiento. Además, se adjudicaron los Juegos Panamericanos Junior de 2029 y se realizó un Business Forum, en el marco de una estrategia de la provincia por posicionarse en el mapa regional de eventos internacionales.
La candidatura de los Juegos fue impulsada durante la gestión provincial del peronismo y la municipal del Frente Progresista. La negociación entre Perotti y Javkin permitió obtener la sede y el financiamiento, aunque Rosario quedó fuera del hockey y parte de las competencias se trasladó a Rafaela.
En la apertura del evento, asistió Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, pero no estuvieron presentes Javier ni Karina Milei. Un funcionario de la organización afirmó que el gobernador Maximiliano Pullaro los invitó personalmente. La ausencia de la primera plana del gobierno nacional fue señalada como un dato político.
En el plano político, los Juegos permiten a Pullaro exhibir atributos de su gestión, como orden, inversión pública y coordinación territorial. Javkin puede presentarse como uno de los arquitectos de la reconstrucción de Rosario. En tanto, el perottismo reclama la decisión original de la candidatura.
La seguridad es el principal punto de convergencia entre los tres niveles del Estado. La coordinación se considera clave para evitar un rebrote de violencia. En ese marco, se realizó la jura de Florentino Malaponte como magistrado federal.
Tras los Juegos, la atención política se orientará a las elecciones. En la provincia, Pullaro no enfrentaría rivales competitivos fuera de Unidos, según declaró el senador Esteban Motta a LT8. En Rosario, Javkin definirá si busca la reelección. Si no compite, Unidos necesitará una PASO amplia, con nombres como Federico Angelini, Sebastián Chale, María Eugenia Schmuck, Ciro Seisas o Carolina Labayru. Referentes de Unidos ven difícil una candidatura única para 2027 y mencionan 2031 como posible horizonte.
