YielData, integrada por Mariano Tamburrino, Diego Romero y Soledad Tamburrino, participará de manera virtual en charlas organizadas por la agencia estadounidense el 22 y 23 de este mes. La empresa combina 42 años de información climática con datos de suelos y manejo agrícola para estimar la probabilidad de que una cosecha quede por debajo de un nivel determinado.
Una tecnología desarrollada por la empresa argentina YielData fue convocada por la NASA para ser presentada en una serie de charlas virtuales previstas para el 22 y 23 de este mes. La compañía, integrada por Mariano Tamburrino, Diego Romero y Soledad Tamburrino, combina 42 años de información climática con datos de suelos y manejo agrícola para calcular la probabilidad de que una cosecha quede por debajo de un rendimiento determinado.
En diálogo con LA NACION, Tamburrino informó que la convocatoria es para participar de manera virtual en las jornadas, donde científicos de la NASA presentarán sus avances y especialistas de distintos países expondrán casos concretos en los que utilizan la información generada por la agencia. “Les interesa saber qué se hace con la información que ellos generan, en términos prácticos, y qué problemas está resolviendo. Ahora les interesó mucho lo que estamos haciendo para las coberturas paramétricas de rendimiento”, explicó.
No es la primera vez que la NASA se comunica con la empresa. En 2024 fueron seleccionados para participar de un encuentro de NASA Power, una iniciativa que genera y distribuye información meteorológica obtenida mediante satélites. En esa oportunidad, los emprendedores mostraron cómo combinaban esos registros con datos de suelos y manejo agrícola para anticipar el rendimiento de los cultivos.
Según Tamburrino, la información se utiliza actualmente para una cobertura frente a una caída del rendimiento. A diferencia de un seguro tradicional, no es necesario inspeccionar el campo para comprobar los daños, sino que el pago se activa si el rinde calculado por el sistema queda por debajo del nivel acordado. “Nuestro motor se conecta con el clima de ellos, con los suelos que ya tenemos digitalizados y con las prácticas de manejo del productor. Es un motor digital que transforma la variabilidad climática de los últimos 42 años en datos de rendimiento”, señaló.
El sistema construye una distribución con todos los rindes posibles para un lote y calcula la probabilidad de que la producción quede por debajo de determinado nivel. “Cuando te querés asegurar con un paramétrico de rinde, ves todas las posibilidades de rendimiento que podrían existir en un lugar. Eso sirve para tarificar el riesgo y saber cuánto cobrar por la prima”, indicó Tamburrino. Los seguros paramétricos pueden tomar como referencia la lluvia, la temperatura, la radiación solar u otra variable. En este caso, el índice final se expresa en kilos por hectárea. “El tema es que el parámetro se relacione con la realidad. En nuestro caso habla el mismo idioma que la realidad: estás mirando kilos por hectárea, no milímetros de lluvia”, afirmó.
La empresa ya utilizó la herramienta para cubrir a productores durante la campaña pasada. Ahora busca ampliar su aplicación después de que se estableciera una regulación específica para estos productos. En julio, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) publicó la Resolución 315/2026, que incorporó los seguros paramétricos al Reglamento General de la Actividad Aseguradora. La norma determinó que la indemnización se activa cuando un índice predeterminado alcanza cierto valor, sin que el asegurado deba justificar el daño.
La regulación exige un estudio técnico que demuestre la relación entre el índice elegido y el riesgo cubierto. Además, las pólizas destinadas al Estado o con sumas aseguradas superiores a un millón de Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) pueden comercializarse sin autorización previa y ser informadas al organismo dentro de los 30 días posteriores a su emisión. “Antes, para sacar un producto paramétrico al mercado, había que presentarse ante la Superintendencia y atravesar un proceso en el que no se sabía si iba a terminar aprobado. Ahora lo hicieron mucho más ágil”, sostuvo Tamburrino.
YielData nació en 2022 porque sus fundadores observaban que los bancos, las aseguradoras y otras empresas necesitaban datos productivos para tomar decisiones, pero muchas veces no podían acceder a ellos. Por eso desarrollaron una infraestructura de rindes simulados que puede integrarse a los sistemas de otras compañías.
En septiembre, los argentinos mostrarán cómo la herramienta pasó de anticipar cosechas a utilizarse en operaciones concretas. “Con la información climática que ellos recopilan por satélite y con nuestra tecnología logramos vincular esos datos con los rendimientos. Eso termina generando un índice que puede participar en el mercado mediante estructuras paramétricas”, concluyó.
