La empresa Pampa Energía confirmó el cierre definitivo de su planta de caucho sintético en Puerto General San Martín, tras un proceso de negociación en el Ministerio de Trabajo. Unos 100 empleados aceptaron retiros voluntarios.
La firma Pampa Energía confirmó el cierre de la única planta productora de caucho sintético del país, ubicada en Puerto General San Martín, provincia de Santa Fe. La decisión se comunicó luego de un proceso de negociación en el Ministerio de Trabajo, en el marco de una conciliación obligatoria que venció el viernes tras varias prórrogas.
Según información gremial, alrededor de 200 trabajadores quedaron afectados por la medida. De ellos, aproximadamente 100 aceptaron un acuerdo de retiro voluntario, según declaró el secretario general del Sindicato de Petroquímicos de Santa Fe, Mauricio Brizuela.
Brizuela señaló: “Casi 100 compañeros tuvieron que agarrar el acuerdo, pero lo grave es que se quedan sin trabajo de calidad. Es un día triste”. Además, detalló que 25 trabajadores serán reubicados en distintas plantas del país y que un grupo reducido continuará vinculado a tareas de mantenimiento.
El dirigente sindical atribuyó el cierre a las condiciones actuales de producción en el país y cuestionó la apertura de importaciones. En ese sentido, sostuvo: “Esta empresa cierra por la apertura indiscriminada de importaciones y lo caro que es producir hoy en el país, entre servicios e impuestos”.
El conflicto se originó por la decisión de Pampa Energía de cesar definitivamente la producción de caucho sintético en su planta de Puerto General San Martín, la única del país dedicada a esa actividad. La empresa informó que el resto de sus unidades de negocio continuará operando.
El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) había reclamado mecanismos para preservar las fuentes laborales y sostener la producción. El gremio también advirtió sobre el impacto del cierre en la industria, el Cordón Industrial y la cadena productiva vinculada a la actividad.
Durante las negociaciones, la conciliación entre la empresa y el sindicato fue prorrogada en varias oportunidades y se abrió una mesa de trabajo con participación del gobierno provincial. Sin embargo, las partes no encontraron alternativas para resolver el conflicto y finalmente se comunicó el cierre de la planta y la desvinculación de la mayoría de los empleados.
