El referente de la Federación de Inquilinos Nacional, Sebastián Artola, expresó su rechazo a la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con media sanción en el Senado, y aseguró que acelerará los desalojos en un contexto de alta morosidad.
El referente de la Federación de Inquilinos Nacional, Sebastián Artola, manifestó su preocupación por la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que tuvo media sanción en el Senado nacional. La norma habilita los desalojos exprés en un contexto donde la morosidad en los alquileres se incrementó por la falta de empleo y la pérdida del poder adquisitivo.
Artola sostuvo que el proyecto es «inhumano» y que «va a profundizar la crisis habitacional» que atraviesan Rosario y el país. Además, señaló que la iniciativa «pone a los inquilinos en una situación de desprotección total y consagra la vivienda como un negocio en el que no importan las personas».
Datos sobre la situación de los inquilinos
Según datos aportados por Artola, el 73% de los hogares inquilinos se encuentra endeudado y el 55% de esos hogares está en morosidad. En ese marco, afirmó que una ley que acelera los procesos de desalojo «pone a miles de familias al borde de la calle» y que «el resultado no va a ser otro que la profundización de la crisis habitacional».
El referente vinculó la iniciativa con el DNU 70/23, que derogó la ley de alquileres y desreguló el mercado inmobiliario. «Si con el decreto se desregularon los precios de los alquileres, fijando contratos precarios, de uno o dos años, con aumentos cada tres o cuatro meses, la ley de desalojos busca que los dueños puedan sacar a la calle lo más rápido posible a esos inquilinos que no pueden pagar», explicó.
Asamblea en Rosario
Inquilinos Agrupados Rosario convocó a una asamblea para este viernes en La Toma. Artola también mencionó que «los propios representantes de las cámaras inmobiliarias salieron a reconocer que cada vez más inquilinos pagan fuera de término y que la morosidad en expensas crece, llegando al 20%».
Juicio sumarísimo y plazos reducidos
Una de las cuestiones más graves de la ley, según Artola, es que encuadra todos los procesos de desalojo bajo la figura del «juicio sumarísimo», el más rápido del Código Procesal. «Todos los juicios de desalojo van a tramitarse por la vía más rápida, lo que acorta mucho los plazos para contestar la demanda, presentar pruebas y apelar», detalló.
El dirigente agregó que la norma permite desalojos sin sentencia firme bajo «caución juratoria», tomando como base la palabra del dueño. «Si por un lado le quita al inquilino toda garantía y el derecho a la defensa, por el otro empodera como nunca al propietario y al mercado», cuestionó.
Cambios en los plazos de mora
Actualmente, la causal de intimación se pone en marcha a partir de dos meses consecutivos de mora. Con la nueva norma, esa solicitud comenzaría a regir con tan solo algunos días de atraso. «La intimación te puede llegar porque te atrasaste uno o dos días en el pago del alquiler», afirmó Artola.
Además, explicó que «si no tenés copia del contrato, recibos o comprobante de pago, cualquier inquilino puede terminar desalojado en 72 horas. Si tenés el contrato y te atrasaste en el pago, tenés 10 días para cumplir con la intimación del propietario. Pasado ese plazo, el inquilino tiene que devolver la vivienda o el propietario puede iniciar el desalojo judicial por la vía más rápida».
Inquilinos como «intrusos»
Artola también señaló que la ley habilita a poner a los inquilinos en la misma condición que la figura del «intruso». «Si no tenés contrato escrito o copia, recibo o comprobante de los pagos, la ley te pone en la categoría de ‘tenedor precario’ e ‘intruso’ en lugar de locatario», explicó.
En esa línea, sostuvo que «si tenés el contrato vencido, o incluso te pasaste 10 días en el pago del alquiler, el dueño también te puede poner en la condición de ‘intruso’ y el juez ordenar la entrega inmediata del inmueble o el desalojo».
Llamado a la movilización
Artola afirmó que el desafío es sostener el estado de alerta y movilización, como ocurrió con la presencia en las calles para frenar la extranjerización de la tierra y la reforma de la ley del fuego. «Ahora tenemos el desafío de seguir sosteniendo el estado de movilización y la lucha que permitió esa victoria en el Senado, en defensa del derecho a la vivienda y para evitar que en Diputados avance el desalojo exprés a los inquilinos», concluyó.
