Rosario Central emitió un comunicado en el que denunció actos racistas y provocadores de los hinchas de Corinthians durante el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores. El club argentino también solicitó a la Conmebol que investigue la denuncia del arquero Hugo Souza.
Tras la denuncia de Corinthians por supuestos actos discriminatorios en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, Rosario Central publicó un comunicado en el que denunció que los hinchas del equipo brasileño protagonizaron actos racistas, discriminatorios y provocadores contra los jugadores y la parcialidad local.
El comunicado de Central indica que los hechos ocurrieron durante el partido y también una vez finalizado. Entre las acciones mencionadas se encuentra la exhibición de billetes de moneda nacional, que el club interpretó como una burla hacia Argentina, y la exhibición de una camiseta española, considerada una provocación.
El club rosarino señaló que cuenta con pruebas que pondrá a disposición de la Conmebol para que intervenga ante estos actos, que calificó de provocadores y discriminatorios. Además, Central solicitó a la Conmebol que investigue la denuncia del arquero de Corinthians, Hugo Souza, quien afirmó haber recibido insultos racistas desde la tribuna.
En el comunicado, Central expresó que la denuncia de Souza ocurrió en un contexto en el que su equipo había quedado con diez jugadores y Central estaba atacando. El club consideró que la discriminación es un tema serio que no debería ser utilizado como una herramienta para obtener ventajas deportivas.
Por otro lado, Central informó que está realizando una investigación interna sobre cualquier hecho de violencia o discriminación que pudiera haber ocurrido durante el partido, y que aplicará las medidas correspondientes si se identifica a algún hincha involucrado en conductas sancionables.
Corinthians, por su parte, denunció el episodio de racismo sufrido por su arquero Hugo Souza durante el segundo tiempo del encuentro. El jugador alertó al árbitro uruguayo Andrés Matonte, quien activó el protocolo contra el racismo y detuvo el partido. El club brasileño repudió los hechos y reclamó una investigación.
Hugo Souza, en declaraciones posteriores al partido, afirmó que recibió insultos durante todo el encuentro y expresó su esperanza de que este tipo de situaciones no se repitan. El caso quedó a la espera del informe oficial y de una eventual intervención disciplinaria de la Conmebol.
