La Corte de Casación de Italia unificó criterio sobre la transmisión de la ciudadanía por descendencia, mientras la Ley Tajani es analizada por el Tribunal de Justicia de la UE. El abogado Emiliano Rosalía detalla el estado actual de los trámites para argentinos y santafesinos.
El proceso para obtener la ciudadanía italiana por descendencia (iure sanguinis) atraviesa una etapa de definiciones judiciales. La Corte de Casación, máxima instancia de la justicia italiana, emitió un fallo sobre la validez de los linajes familiares, y la Ley Tajani (Ley 74/2025) fue elevada al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para su análisis.
Fallo de la Corte de Casación sobre la naturalización del antepasado
Las Secciones Unidas de la Corte de Casación establecieron que la ciudadanía iure sanguinis se adquiere al momento del nacimiento, es imprescriptible y no puede ser retirada por la naturalización posterior de los progenitores. Esto resuelve la llamada “cuestión menor”, que refería a los casos donde el antepasado (avo) se había naturalizado argentino mientras sus hijos eran menores de edad.
El abogado italiano Emiliano Rosalía, especializado en trámites de ciudadanía para residentes de Santa Fe y de Argentina, explicó en diálogo con El Litoral: “La Corte de Casación aclaró que no hay ninguna posibilidad de quitar la ciudadanía al hijo menor residente con el italiano que renuncia en un momento a su ciudadanía, porque la renuncia tiene que ser siempre un acto voluntario”. Añadió: “Se volvió a la normalidad del derecho: lo que se adquiere con el nacimiento no se puede quitar con una reinterpretación de la noche a la mañana”.
Ley Tajani: consulta prejudicial ante el TJUE
La sentencia de la Casación no resuelve la inconstitucionalidad de la Ley Tajani, sancionada en marzo de 2025, que limita la transmisión de la nacionalidad a hijos y nietos de italianos nativos. La Corte Constitucional de Italia emitió la Ordenanza N° 147/2026, que eleva una cuestión prejudicial ante el TJUE. La justicia europea deberá determinar si despojar de la condición de ciudadano europeo a quienes nacieron antes de la entrada en vigencia de la reforma es compatible con los tratados de la UE.
Mientras tanto, los tribunales territoriales italianos mantienen criterios dispares:
- Juzgados con fallos favorables: reconocen el derecho a bisnietos o tataranietos que acrediten haber intentado tramitar su turno (prenotami) o expediente consular antes del 27 de marzo de 2025 y que fueron imposibilitados por fallas del sistema administrativo.
- Juzgados con fallos restrictivos: aplican estrictamente la nueva ley y rechazan las peticiones presentadas después de la reforma.
Trámites en curso y apelaciones
Los expedientes iniciados formalmente ante tribunales o consulados con anterioridad a la reforma mantienen su derecho. Para las solicitudes ingresadas después y rechazadas, la vía de apelación sigue vigente. Rosalía afirmó: “Existen trámites que fueron entregados después del cambio de la ley, que sufrieron rechazos y hoy se encuentran en fase de apelación. Esos legajos llegarán formalmente a la Corte de Casación y al pronunciamiento europeo, donde confiamos en que se consolidará una doctrina respetuosa del principio de nacimiento”.
Recomendaciones para aspirantes
A la espera del dictamen del TJUE, cuyo plazo estimado es de seis meses a un año y medio, el abogado sugiere:
- Completar el legajo con todas las actas de estado civil, legalizaciones y traducciones.
- Guardar prueba de los intentos administrativos: capturas de pantalla, correos y constancias de fallas en el sistema prenotami.
- No presentar demandas en Italia sin evidencia sólida de un intento previo de turno.
El fallo de la Casación sobre la “cuestión menor” elimina un obstáculo procesal de larga data. La definición sobre la Ley Tajani en el TJUE determinará el alcance final para bisnietos y tataranietos. La documentación al día y la constancia de intentos previos son factores clave para quienes buscan el reconocimiento de la ciudadanía italiana.
