La Dirección General de Escuelas de Mendoza emitió resoluciones que impiden a trabajadores de la educación sin ciudadanía argentina inscribirse en concursos para titularizar horas, acceder a suplencias o traslados, basándose en el Estatuto Docente provincial de 1984.
En Mendoza, los trabajadores de la educación que no poseen ciudadanía argentina no pueden inscribirse en concursos para titularizar horas, acceder a suplencias, obtener más horas o realizar traslados, según las resoluciones 456 (febrero) y 2518 (junio) de la Dirección General de Escuelas de esa provincia. Las normativas se fundamentan en el Estatuto Docente de Mendoza de 1984, aunque hasta ahora el requisito de nacionalidad no se había aplicado, en concordancia con la Constitución Nacional y la Ley Nacional de Migrantes.
Ruth Mamancayo, oriunda de Bolivia y residente en el departamento Lavalle, trabaja como preceptora en el sistema educativo mendocino desde hace cuatro años y estudia Formación Docente en un instituto privado. Relató que se enteró hace un mes, a través de compañeras en situaciones similares, de que no podrá titularizar sus horas en el próximo concurso. Según indicó, algunas trabajadoras migrantes realizaron toda su escolaridad en Argentina pero poseen residencia permanente, y el trámite para obtener la ciudadanía puede demorar entre uno y diez años.
Mamancayo declaró: “Somos 27 docentes que nos vemos excluidas en el nivel primario y secundario. Aquel estudiante que se encuentra con carpeta de antecedentes para presentarse a un llamado, o en mi caso, que se me termina la suplencia y me quiero presentar a un llamado con todos los papeles, no se me permite”. Agregó que hay docentes próximos a jubilarse que deberán hacerlo con las horas titularizadas en concursos anteriores, sin posibilidad de sumar más horas.
K.R., docente de Educación Física nacida en Estados Unidos, prefirió no dar su nombre completo para evitar comentarios de odio. Realizó su educación primaria, secundaria y terciaria en Mendoza y trabaja en escuelas secundarias desde hace más de 18 años. Pudo titularizar 12 horas en 2022. Cuestionó: “En todos estos años no tuve inconvenientes con mi nacionalidad o por ser extranjera, ni para titularizar ni para tomar suplencias. Ahora de repente sí es un requisito ser argentino, cuando antes no era una condición para poder trabajar”. Señaló que no fueron advertidos con tiempo para iniciar el trámite de ciudadanía.
Katia Vaz, psicóloga social con residencia permanente radicada en Mendoza desde 2007, trabaja en escuelas secundarias en servicios de orientación y dando clases. Relató que pudo participar de llamados a suplencias, algo que ahora no puede realizar. Afirmó: “Hace diez años que trabajo como suplente, me parece que ya es hora de acceder al derecho de tener horas titulares. Con esta nueva exigencia, personas como yo quedamos sin posibilidad de acceder”. Destacó que la resolución genera precariedad laboral y que, en su caso, si alguien se presenta a su suplencia vacante, perderá esas horas sin posibilidad de concursar.
El lunes hubo una reunión convocada por la Agrupación Ámbar 23 de Mayo, organización interna del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) de Mendoza. En el encuentro se planteó convocar a sectores afectados —suplentes, titulares, personas próximas a jubilarse y estudiantes— e invitar a la Universidad Nacional de Cuyo. Los asistentes sostuvieron que la medida es inconstitucional y continuarán el reclamo por vías legales.
El Preámbulo de la Constitución Nacional establece: “Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.
