Luego del triunfo ante Inglaterra en Atlanta, un grupo de futbolistas argentinos desplegó una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas» sobre el campo de juego.
Tras el triunfo de la Selección argentina por 2 a 1 frente a Inglaterra en Atlanta, que le otorgó el pase a la final del Mundial, un grupo de futbolistas argentinos desplegó sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium una bandera blanca con letras negras que rezaba: “Las Malvinas son argentinas”.
El mediocampista Giovani Lo Celso fue uno de los principales encargados de colocar la bandera en una de las áreas, rodeado por varios de sus compañeros. El gesto se produjo en el contexto del encuentro, que había sido calificado como de “alto riesgo” por las autoridades estadounidenses.
Previamente, el director técnico Lionel Scaloni había declarado ante la prensa que el partido era solo un “partido de fútbol”.
La FIFA, junto a agencias federales y estatales de seguridad, diseñó un operativo de más de 1.600 efectivos para el partido, y advirtió que no se permitiría ningún tipo de manifestación política o mensaje de odio dentro del estadio, según informaron fuentes oficiales.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, había señalado en la previa que estaría “prohibido el ingreso de elementos que tengan algún tipo de mensaje provocativo, ya sea de contenido político o racial”, y aclaró que quienes intentaran ingresar con banderas o remeras alusivas a las Islas Malvinas no superarían los controles de acceso. La restricción aplicada al público general fue vulnerada en el campo de juego por los futbolistas.
