El Tribunal Oral Federal N°3 de Rosario condenó a Marcelo Fabián Frontini, Gabriel Oscar Acosta y Guillermo Luis Pigozzi por integrar una asociación ilícita tributaria que emitió más de 40.000 facturas falsas entre 2018 y 2024, generando un crédito fiscal de IVA por $2 mil millones.
El Tribunal Oral Federal (TOF) N°3 de Rosario, en forma unipersonal a cargo del juez Osvaldo Facciano, homologó el acuerdo entre las defensas de los tres imputados y el Área Investigación y Litigio Casos Complejos de la Fiscalía. El acuerdo fue representado por los fiscales coadyuvantes Ignacio Falconi y María Virginia Sosa, bajo la dirección del fiscal federal Federico Reynares Solari.
Marcelo Fabián Frontini y Gabriel Oscar Acosta fueron condenados a cuatro años de prisión como autores del delito de asociación ilícita tributaria, conforme al artículo 15 inciso C de la ley 27.430. Guillermo Luis Pigozzi, contador público, fue considerado partícipe secundario y recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, más una inhabilitación especial de seis años para ejercer su profesión.
La organización operó principalmente en las localidades santafesinas de Casilda y Sanford. Según la investigación, emitieron 39.195 comprobantes electrónicos mediante la creación de 150 usinas apócrifas por un monto neto de $10.948.592.132 entre el 1 de enero de 2018 y el 7 de mayo de 2024. También emitieron 1.579 comprobantes manuales y tickets electrónicos por $997.373.944,11 a través de otras 9 usinas apócrifas entre el 25 de enero y el 29 de mayo de 2024. El crédito fiscal de IVA total ascendió a $1.652.546.622 para los comprobantes electrónicos y $166.341.748,89 para los manuales, según registros de ARCA.
Las maniobras consistían en inscribir empresas inexistentes en la AFIP para generar comprobantes de ventas apócrifos, que luego eran comercializados. Los terceros adquirientes utilizaban esas facturas para justificar gastos y reducir indebidamente los impuestos.
Durante los allanamientos realizados por la Policía Federal en junio de 2024, se secuestraron $2.363.700, dos motos, tres autos (Peugeot, Audi y una camioneta pickup Ford), pendrives, un disco rígido, dos chips de teléfonos, una tablet, cinco notebooks, una CPU, 15 celulares, tres computadoras de escritorio y documentación de interés. El juez Facciano ordenó el decomiso de un vehículo Audi A4, una camioneta Ford Ranger Limited, $1.318.000 y diversos elementos electrónicos.
La investigación incluyó escuchas telefónicas y tareas de campo. La exAFIP Rosario detectó que, mediante un IP particular, diversas personas jurídicas realizaban maniobras utilizando usinas generadoras de miles de facturaciones.
