El asesino serial egipcio, conocido como «al-Tourbini», fue condenado a muerte y ejecutado en 2010 tras una serie de crímenes cometidos entre 1999 y 2006.
Ramadan Abdel Rehim Mansour, también conocido como «al-Tourbini» (que significa «tren expreso» en español), fue un asesino serial de Egipto que, durante siete años, violó y mató a por lo menos 32 niños y jóvenes de entre 10 y 14 años.
Nacido en 1980, este criminal fue líder de una pandilla y operó en varias ciudades del país africano, entre ellas Alejandría, Beni Sueif, El Cairo y Qalyoubeya. Su objetivo principal era atacar a sus víctimas en los trenes, de ahí su apodo.
Mansour abandonó su hogar en Tanta, al norte de la capital egipcia, a una edad temprana y se unió a una banda de delincuentes, cuyos líderes le enseñaron técnicas de supervivencia callejera. Según los relatos, estos cabecillas utilizaban métodos particulares para corregirlo, incluyendo cortes con navajas ante errores.
Mansour aprendió a vengarse de quienes lo atacaban y comenzó a violar y matar a cualquiera que amenazara con denunciarlo a la Policía. Nagui, un niño de 12 años que había sido integrante de la pandilla que Mansour encabezaba, lo denunció ante las autoridades tras un intento de violación. Mansour fue detenido, pero liberado por falta de pruebas, lo que llevó a que cobrara venganza contra el menor. Nagui fue violado y asesinado, y los investigadores confirmaron que el autor del ataque sexual y homicidio fue el mismo «al-Tourbini».
Mansour se desplazaba entre El Cairo y Alejandría en tren, pero se sentía más seguro en esta última por la menor presencia policial. Junto a su pandilla, atraía a niños de la calle al techo de los vagones, donde los desnudaban, violaban y torturaban, y luego los arrojaban desnudos a la vía, muertos o con vida. En algunos casos, las víctimas eran arrojadas al río Nilo o enterradas vivas.
En 2006, tras la detención de dos integrantes de la banda, se comenzaron a descubrir los asesinatos. La Policía arrestó a Mansour y a otros cuatro cómplices. Durante la declaración indagatoria, Mansour afirmó a los fiscales que estaba «poseído por un genio femenino» que le «ordenaba cometer los homicidios».
Mansour y su cómplice Farag Samir Mahmoud, también conocido como «Hanata», fueron declarados culpables y condenados a muerte por el tribunal penal de Tanta en 2007. Ambos fueron ejecutados en la horca en la prisión de Borg El-Arab el jueves 16 de diciembre de 2010. Los otros cinco cómplices también fueron condenados, pero recibieron penas de prisión de entre 3 y 40 años.
