Un sector de la panadería La Funcional, ubicada en San Martín al 3600, se derrumbó este lunes al mediodía. No se registraron heridos, pero los daños materiales afectaron al local y a viviendas linderas. Los propietarios solicitaron ayuda a la comunidad.
Un importante sector de la panadería La Funcional, situada en San Martín al 3600, en la zona sur de Rosario, se derrumbó este lunes al mediodía, poco antes del inicio del partido de la selección argentina. El comercio, ubicado cerca del cruce con Seguí, tiene una historia de casi 60 años en el barrio.
No hubo heridos, pero sí daños materiales graves en el local y en viviendas linderas. El negocio quedó fuera de funcionamiento y los propietarios, Sharon y Ayrton, carecen de seguro y deben afrontar los destrozos en el inmueble y en las casas vecinas.
Sharon declaró: “Estábamos dentro del domicilio. Por suerte no sucedieron cosas más graves. Se sintió un ruido de derrumbe que aún hoy no puedo sacármelo de la cabeza”. Agregó: “Cedió el piso de la terraza y se hundieron los dos hornos. Hace 65 años que está la panadería en el barrio. Lo más importante es que no hubo heridos. Hubo casas afectadas, pero tampoco gente lastimada”.
Ayrton, que no estaba en el lugar durante el derrumbe, afirmó: “Cuando llegué y vi lo que había sucedido, se me vino el recuerdo de mis abuelos, mis padres que construyeron todo esto, toda mi familia. Fue terrible, muy feo. Por los daños que sufrimos vamos a depender de la ayuda de la gente para que, lo más rápido posible, salgamos adelante”.
La familia habilitó un alias para recibir colaboraciones: lafuncional. También difundieron un teléfono: 341 618 3046. “Sacar escombros y reconstruir lo dañado tiene un costo muy elevado. Tenemos que reconstruir todo. Tomamos esto como adversidades de la vida. No sé cómo, pero estoy segura de que nos vamos a poder levantar. Contamos con la ayuda de los vecinos. Somos una familia que tiene su trayectoria y que trabaja con mucho amor. Estamos conmocionados por lo ocurrido, pero nos encontramos con el desafío de volver a empezar de cero”, remarcó Sharon.
Tras el derrumbe, acudió personal de la Central de Operaciones de Emergencias de Protección Civil. Ayrton señaló: “No sabemos qué pasó. El horno se construyó hace 60 años. Las calles también generan vibraciones. Por bulevar Seguí se están haciendo obras y eso pudo generar alguna vibración. No nos pudieron decir las causas del derrumbe. Nosotros no tenemos seguro, tenemos que hacernos cargo de los daños que sufrieron los vecinos”. Agregó que la primera idea para volver a trabajar sería “comprar un horno rotativo y armar de a poco el horno tradicional de gas”.
