Autoridades provinciales derribaron tres búnkeres de drogas en barrio Banana, en el marco de la investigación por el homicidio del agente federal Rodolfo Manfredi. Con estas acciones, suman 129 inactivaciones desde la sanción de la ley de Microtráfico.
Tras el asesinato del agente de la Policía Federal Rodolfo Manfredi el pasado 11 de junio en barrio Banana, este viernes las autoridades provinciales llevaron a cabo el derribo de tres búnkeres de drogas en la zona. Con estas tres intervenciones, ya son 129 en toda la provincia desde que fue sancionada en diciembre de 2023 la ley de Microtráfico.
Luego del pedido de cese antijurídico del Ministerio Público de la Acusación (MPA), se realizó la inactivación de tres domicilios considerados relacionados en investigaciones a bandas dedicadas al narcomenudeo. Estuvieron presentes funcionarios judiciales de la provincia y del fuero federal, así como autoridades del gobierno provincial.
Los tres búnkeres estaban ubicados en Gutenberg entre 27 de Febrero y pasaje Gálvez. En ese sector del barrio fue asesinado el policía Rodolfo Manfredi. El agente, según la hipótesis de la Fiscalía federal que investiga el caso, estaba realizando tareas de civil junto a otros dos agentes, de los cuales uno también resultó herido y permanece internado.
Funcionarios del Ministerio de Justicia y Seguridad del gobierno provincial y del MPA estuvieron presentes en la inactivación de los puntos de venta de drogas. En ese contexto, el fiscal Franco Carbone, titular de la unidad de Microtráfico, explicó que solicitaron los derribos en una audiencia realizada este jueves.
“Los derribos se dan en el marco de la investigación que inicia con el lamentable suceso del fallecimiento del efectivo de la Policía Federal. Se hicieron 35 allanamientos simultáneos, en algunos de ellos dimos con secuestros positivos de estupefacientes y armas de fuego”, sostuvo el funcionario.
En uno de los domicilios derribados se hallaron restos de consumo de pasta base: cucharas, bicarbonato, encendedores. Se trata de un modo de consumo que las autoridades describen como nocivo y adictivo, y a sus usuarios en los barrios se los denomina “piperos”.
El lunes pasado, el fiscal Matías Scilabra imputó a dos personas relacionadas al asesinato del policía Manfredi. Enmarcaron el ataque en una emboscada de una banda dedicada al narcomenudeo que identificó a los agentes mientras realizaban tareas de civil. En ese contexto, también pidieron la captura de un prófugo sindicado como jefe territorial de la organización.
Luis Muñoz, de 42 años, sindicado como uno de los autores de los disparos que mataron a Manfredi e hirieron al otro agente, fue imputado por homicidio calificado y por dos tentativas. En tanto, Mario Peralta, de 25 años, fue imputado por encubrimiento al ser identificado como sospechoso de haber robado el arma del policía asesinado.
Además, solicitaron la captura de Eduardo Muñoz, hermano de Luis y considerado líder de la banda. La Justicia considera que quedó a la cabeza de la organización al reestructurarse tras la detención de Dalmacio “Sapo” Saravia, antiguo transero del barrio con varias condenas por narcotráfico. El Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece 20 millones de pesos como recompensa para quien aporte información que conduzca a la detención de Muñoz.
