Luego de un mes durmiendo en la Plaza de la Maternidad Martín, una familia de Rosario logró acceder a un hogar gracias a la intervención de familiares y la solidaridad de vecinos.
Una familia que durante un mes vivió en la Plaza de la Maternidad Martín, en Rosario, consiguió un hogar y esta noche dormirá bajo techo. Los vecinos de la ciudad se vieron conmovidos por la historia de Adrián y Sabrina, y colaboraron para sacar a esta familia de la calle. La repercusión mediática fue tal que hasta familiares de la mujer se acercaron a ofrecer ayuda.
Sabrina, visiblemente emocionada, confirmó que su prima Valeria les cedió una vivienda en la zona oeste de Rosario. “Mi prima Valeria, que hace mucho que no nos veíamos, nos dio una casa muy linda, que me trae muchos recuerdos de la infancia y que vamos a reacondicionar”, contó a La Capital desde su nuevo hogar.
La familia está compuesta por Adrián, Sabrina, su hijo de 15 años, los padres de Adrián y la mascota. La madre de Adrián, que es electrodependiente, había sido derivada previamente a una residencia para adultos mayores por la Municipalidad.
Adrián explicó que la situación de calle se originó por la pérdida de empleo de ambos. “Mi esposa y yo nos quedamos sin trabajo. Desde ese momento hasta la fecha estamos en situación de calle. Quedamos con lo puesto y vinimos a este lugar porque nos parece tranquilo”, relató a LT8. Él trabajaba en una empresa de vigilancia privada y ella como asistente gerontológica.
Con el primer objetivo cumplido, la familia ahora busca un puesto de trabajo que les permita realizar las obras necesarias en la vivienda, subsistir y enviar a su hijo a la escuela. “Estamos desbordados y muy contentos, muy agradecidos con la solidaridad de la gente”, expresó Sabrina.
El caso refleja una problemática más amplia en la provincia de Santa Fe, donde según el Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, viven 1.328 personas en esa condición, un número que creció un 59% en los últimos dos años. En Rosario, se estima que hay unas 800 personas durmiendo al desamparo.
