Un ensayo clínico de fase III reveló que la molécula survodutida logró una pérdida de peso sostenida y mejoras en marcadores metabólicos en adultos con obesidad o sobrepeso, sin diabetes tipo 2.
La obesidad es una enfermedad metabólica crónica y compleja que afecta a más de 1 de cada 8 personas en todo el mundo. Está estrechamente relacionada con enfermedades graves como la enfermedad hepática, la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular. Hasta 1 de cada 3 personas con obesidad desarrolla esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), caracterizada por inflamación y daño hepático.
Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, se obtuvieron resultados positivos en un ensayo en el cual los adultos con obesidad o sobrepeso sin diabetes tipo 2, tratados con la molécula survodutida, experimentaron una pérdida de peso sostenida de hasta una media del 16,6% tras 76 semanas, frente al 3,2% observado en el grupo placebo. Este nivel de pérdida ponderal respalda su potencial como opción terapéutica clínicamente relevante.
Los datos completos del ensayo fase III SYNCHRONIZE 1 se presentarán en las Scientific Sessions 2026 de la Asociación Americana de Diabetes (ADA), en junio. El estudio también mostró que hasta el 85,1% de los adultos tratados alcanzó una reducción del peso corporal de ≥5%, frente al 38,8% en el grupo placebo. La reducción del peso estuvo impulsada predominantemente por pérdida de tejido graso, con mínima contribución de la masa magra.
En cuanto a objetivos secundarios, los participantes experimentaron una reducción estadísticamente significativa de la circunferencia de la cintura, un marcador clínico relacionado con la grasa visceral y el riesgo cardiometabólico. Como agonista dual de los receptores de glucagón y GLP-1, la molécula tiene el potencial de abordar la obesidad y favorecer la función hepática.
“Es alentador ver los datos del estudio SYNCHRONIZE 1, que siguen demostrando el potencial de survodutida como una opción terapéutica clínicamente relevante para las personas con obesidad”, afirmó el Dr. Carel le Roux, investigador coordinador global del ensayo. “Existe una necesidad urgente de nuevas terapias que vayan más allá de la simple reducción de peso y respalden mejoras significativas en la salud metabólica”, agregó.
Shashank Deshpande, presidente del Consejo de Directores Generales, señaló: “Tiene el potencial de convertirse en el primer agonista dual de glucagón/GLP-1 de alcance global para ayudar a los más de 1.000 millones de personas que viven con obesidad y MASH”. Los eventos adversos reportados fueron principalmente gastrointestinales, como es esperable en terapias basadas en GLP-1.
