Organizaciones sociales, familiares de víctimas y vecinos se movilizaron este 29 de abril en el 23° aniversario de la trágica inundación que afectó a la capital provincial.
Cada 29 de abril, la ciudad de Santa Fe revive la memoria de la inundación de 2003, cuando el río Salado desbordó y dejó bajo agua un tercio de la capital provincial. En este nuevo aniversario, organizaciones sociales y vecinos se movilizaron para reclamar justicia y mantener viva la memoria de las víctimas.
La marcha partió desde la Plaza del Soldado y finalizó en la Plaza 25 de Mayo, frente a los Tribunales y la Casa Gris. Durante el acto, se leyó el listado de las 158 víctimas fatales registradas por la Casa de los Derechos Humanos de Santa Fe, aunque el Estado provincial solo reconoce oficialmente 23 muertes.
Graciela García, integrante de la Marcha de las Antorchas, expresó: «No son solamente nombres y apellidos. Son hombres, mujeres, niños que fueron vecinos nuestros con historia, con familia, a los que Reutemann, Obeid y toda la comitiva ignoraron». Y agregó: «Los inundados para ellos somos los ‘nadie’. Somos nada».
María Claudia «la Negra» Albornoz, vecina de barrio Chalet y referente de La Poderosa a nivel nacional, reflexionó sobre la necesidad de que los gobiernos planifiquen teniendo en cuenta los riesgos hídricos de la ciudad. «Los gobiernos deberían programar, deberían pensar qué le pasa a la ciudad. Pero no piensan en eso, piensan en el poder», cuestionó, y convocó al poder popular como herramienta de construcción comunitaria.
Liliana Pinto, familiar de una de las víctimas, Omar «Chuleta» Paolini, contó su historia: «Me dijo que me quede tranquila, que el intendente había dicho por la radio que el barrio Arenales no iba a tener problemas». Paolini falleció ahogado en su vivienda. Pinto lleva su foto cada año y reclama justicia, ya que su nombre no figura entre las víctimas reconocidas oficialmente.
La inundación de 2003 expuso fallas en la gestión de emergencias y en las obras de defensa. La obra de contención, inaugurada en 1997 durante la intendencia de Horacio Rosatti (actual juez de la Corte Suprema Nacional), nunca fue cerrada en su totalidad, lo que permitió la entrada masiva de agua. A 23 años, las organizaciones continúan exigiendo respuestas y medidas de prevención.
