Franco Bartolacci calificó como «una provocación innecesaria» el pedido de informes de la Subsecretaría de Política Universitaria y reclamó el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
El conflicto entre el sector universitario y el Gobierno nacional sumó una nueva tensión en medio del paro de actividades que se extenderá hasta el jueves, último día hábil antes del feriado por el Día del Trabajador.
El lunes, la Subsecretaría de Política Universitaria del Ministerio de Capital Humano intimó a los rectores de las distintas casas de estudio del país para que informen si están garantizando las clases durante esta semana de paro, bajo amenaza de sanciones. La repartición a cargo de Alejandro Álvarez ordenó que los rectores informen «qué medidas han tomado para asegurar el derecho a la educación de los estudiantes universitarios que son víctimas de los paros impulsados por los gremios».
En declaraciones a LT8, el rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, salió al cruce de ese comunicado y afirmó que «es improcedente y además una provocación innecesaria». Bartolacci, también titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), anticipó que todas las universidades del país responderán formalmente a la notificación.
Bartolacci recordó que las transferencias al sistema universitario durante la gestión del presidente Javier Milei «cayeron un 45,6 por ciento. Estamos en el punto de inversión más bajo de la historia, el 0,4 por ciento del PBI. Es bastante insólito y perverso que se transfiera solo la mitad de los recursos al sistema universitario y se intime a esas universidades como si todo siguiera funcionando».
El rector pidió «trabajar en conjunto para revertir los discursos de violencia» y reclamó al Gobierno «cordura y sensatez en un momento extremadamente delicado». «Sugiero que abandone la provocación y se aboque a resolver este problema, empezando por cumplir la ley que hace más de 180 días fue aprobada y, aún con fallo judicial favorable, todavía no la aplica», subrayó.
Bartolacci remarcó que Milei «debería reconocer a la comunidad universitaria que, aún con todas las dificultades, sigue garantizando que la universidad pueda dictar cursos y tomar exámenes. La provocación del Gobierno intenta desviar el debate: que el Gobierno cumpla con la ley».
