En un quinto partido definitorio, el equipo rosarino perdió 80-78 y no pudo avanzar de ronda en el torneo nacional.
Con dos partidos ganados por bando, las cartas estaban sobre la mesa para el quinto y definitivo cotejo. Y de movida ambos equipos se brindaron al espectáculo y arrancaron a puro ritmo. Pese al esfuerzo de Provincial, finalmente Deportivo Viedma se impuso por 80-78 y dejó al Rojo fuera de competencia. El sueño terminó.
Viedma volvió a capitalizar con los tiros de larga distancia y Provincial a usufructuar su tarea colectiva. Había mucho en juego, ya que el que perdía se quedaba afuera y el partido se fue poniendo caliente. Fue un primer cuarto muy parejo, en el que Luciano Cáceres se destacó con tres triples con los que la visita sacó una exigua diferencia (22-20).
La paridad siguió siendo un signo distintivo en el segundo cuarto. Aciertos y errores que no se perdonaron, muchos nervios y un clima caliente hicieron del Salvador Bonilla una caldera. Al final del segundo cuarto la diferencia fue de solamente un punto, 45-46 favorable a la gente de Viedma.
El tercer cuarto fue tan peleado como seco en puntos. El juego estuvo muy cortado por los foules, lo que le quitó dinámica al juego. En ese contexto, Viedma estuvo un poco más certero y se alejó en el marcador a un 65-60 que obligó a Provincial a dar más de la cuenta en el último cuarto para poder seguir en carrera.
Los niveles de adrenalina se dispararon a las nubes y los nervios empezaron a jugar su partido mientras el reloj corría. El «movete, Rojo, movete» bajó de la tribuna como un pedido pero también como una orden. A seis minutos del final Viedma se imponía 71-62. Provincial tenía que reaccionar si o sí. Provincial no supo correr la carrera contra el reloj. Viedma controló el partido desde lo emocional y fue amasando la victoria. Pese al esfuerzo, Provincial quedó fuera de competencia y no pudo avanzar de ronda.
